Los desafíos del nuevo gabinete

Sinesio López
21 03 2019 | 01:27h

“El gobierno aún cuenta con vientos a favor: apoyo de los poderes fácticos, salvo la Confiep, y de la mayoría ciudadana”.

El nuevo gabinete tiene algunos desafíos centrales que debe enfrentar y resolver. Cuatro de estos desafíos son políticos y dos son económicos-sociales. 

1. El nuevo gabinete tiene que convertir la nueva correlación social de fuerzas que expresó el referéndum en una nueva correlación política de fuerzas en el Congreso. Sin esta traducción política es difícil, si no imposible, continuar la lucha contra la corrupción e impulsar las reformas política y judicial y la reforma tributaria. 

2. Un segundo desafío político es la continuidad de la lucha contra la corrupción. Ante el lento avance de esta lucha,  las fuerzas corruptas, encabezadas por AG según Gorriti, han organizado una contraofensiva para frenarla. Lo que buscan es echarse abajo el acuerdo con Odebrecht que permite tener información sobre los políticos y funcionarios corruptos,  amilanar a los fiscales y jueces anticorrupción y silenciar a algunos medios (como el IDL) que han acompañado con valentía esa lucha. 

3. La reforma política es el tercer desafío político. La reforma del sistema electoral, la restauración de la bicameralidad y la reforma de los partidos son medidas claves que permiten una reestructuración del sistema político. A esas reformas habría que añadir el cambio del presidencialismo parlamentarizado para lograr la gobernabilidad democrática.

4. El cuarto desafío político es el impulso de algunas reformas estatales urgentes: la reforma judicial, la reforma tributaria y la seguridad ciudadana. Este es quizá el desafío más difícil, porque la propuesta de reforma judicial es muy limitada y porque ni el gobierno ni los poderes fácticos están interesados en una indispensable reforma tributaria. 

5. La aceleración de la reconstrucción con cambios es un primer desafío económico social. Si se mira el mapa estatal, el norte es una zona donde las capacidades del Estado están poco desarrolladas. Es difícil impulsar agresivas políticas públicas cuando no se tienen capacidades estatales.

6. Reactivar la economía y el empleo es el segundo desafío económico-social. El gobierno, la Confiep y la derecha parecieran esperar un nuevo boom que ayude a atender algunos problemas de empleo indirecto y el incremento fácil del monto de los ingresos fiscales.  

Para enfrentar estos desafíos el gobierno aún cuenta con vientos a favor: apoyo de los poderes fácticos, salvo la Confiep, y de la mayoría ciudadana.