La gran oportunidad de Salvador

Augusto Álvarez Rodrich.
16 03 2019 | 00:30h

El contraataque de la mafia obliga a tomar una posición.

La interpelación al ministro de justicia Vicente Zeballos es otro manotazo de ahogado lanzado por el fujiaprismo –con una comparsa en la que destaca penosamente Acción Popular– para traerse abajo el acuerdo de colaboración eficaz firmado entre autoridades de la procuraduría y la fiscalía peruanas con Odebrecht, con el fin de impedir que se conozca la verdad sobre los sobornos pagados a políticos peruanos.

La interpelación aprobada con 58 votos aportados por el fujiaprismo, AP, Cambio 21 y algunos tránsfugas, fue sustentada por esa tan extraña congresista que es Yeni Vilcatoma, y consta de 21 preguntas sobre el acuerdo con Odebrecht que se deben responder el próximo jueves 21 de marzo.

Esa no es una fecha cualquiera: antes de que el gabinete Del Solar se presente al congreso a pedir un voto de confianza para su gestión; antes de que Jorge Barata ofrezca su testimonio a los fiscales peruanos sobre los sobornos pagados a políticos del país; y antes de que el acuerdo de colaboración eficaz con Odebrecht sea ratificado por la justicia peruana.

Es decir, antes de varios hitos del proceso que está provocando desesperación en un fujiaprismo cuyo objetivo solo es –como lo ha sido en lo que va de este lustro político– blindar a Alan García y Keiko Fujimori frente a la justicia.

Más allá de que el ministro de justicia no es responsable de la negociación del acuerdo con Odebrecht, lo que revela el absurdo de esta interpelación, la misma busca –como lo demuestra el cuestionario– que se revele información del mismo que debe ser reservada, con el fin de traérselo abajo, tal cual lo han querido hacer antes el fiscal Pedro Chávarry o la congresista Rosa Bartra.

La interpelación busca, también, meterle miedo a la corte judicial que debe ratificar el acuerdo con Odebrecht para que no lo convalide.

Quien debe estar muy agradecido por esta interpelación mafiosa es el flamante premier Salvador del Solar, pues le ofrece la gran oportunidad para demostrarle al país su compromiso con la lucha anticorrupción, lo cual implica apoyar los acuerdos con empresas que ofrezcan información valiosa sobre corruptos para poder meterlos presos, así como respaldar a los fiscales y jueces responsables de estos procesos.