Represalias de un Arzobispo

Sigrid Bazán
19 02 2019 | 20:38h

"¿Cuál será la verdadera vocación de Eguren? ¿Denunciar a periodistas? No es la primera vez que se abusa del conocido recurso de la “denuncia por difamación”".

Si revisamos las noticias de manera rápida y ligera, pareciera que el papa Francisco le está cambiando el rostro a la Iglesia. Sin duda, tiene un mensaje menos conservador, aunque termine sonando a oxímoron hablar de una “iglesia liberal”. 

Sin embargo, quizá con respecto a estos temas (vinculados a la iglesia), sea siempre bueno ir más allá de lo superficial y contrastar la prédica con el hecho. En alguna columna había sido muy dura con Juan Luis Cipriani –como correspondía y corresponde serlo–. Ahora toca ser frontal con el integrante del Sodalicio de Vida Cristiana, seguidor de Luis Figari y actual arzobispo de Piura y Tumbes: José Antonio Eguren. No por nada Gabriela Wiener lo ha bautizado como el Chávarry de la Iglesia.

Eguren fue el primer sodálite denunciado en nuestro país gracias al valiente testimonio del periodista José Enrique Escardó. Pero claro, siendo el verdadero periodismo tan incómodo para muchos, con la publicación de diversas columnas testimoniales y de investigación de Pedro Salinas y el trabajo periodístico de Paola Ugaz –y en un contexto de oportunidades arzobispales– Eguren decidió enfilarse contra los periodistas y querellar por difamación a los autores del libro Mitad monjes, mitad soldados, que investigaron los abusos al interior del Sodalicio y que no están en la misma posición de poder que el arzobispo. 

Para muestra de este poder, un botón: Eguren ha querellado en PIURA a estos periodistas que residen en LIMA. ¿Por qué? Porque puede. La defensa legal de los querellados pidió trasladar el caso a la capital, sin éxito. En el caso de Paola Ugaz, por ejemplo, porque la Corte Superior de Justicia de Piura dice no poder probar en dónde fueron publicados los tuits que supuestamente difamaron a Eguren. Es realmente un absurdo y solo termina siendo un distractor para dos personas cuya principal vocación es investigar, no ser investigados.

Hablando de esto, ¿cuál será la verdadera vocación de Eguren? ¿Denunciar a periodistas? No es la primera vez que se abusa del conocido recurso de la “denuncia por difamación” (el Apra lo sabe bien). ¿Qué gana el Sodalicio –que ya está intervenido– con esto? ¿Qué gana Eguren? En la historia seguro ganará el repudio de muchos: víctimas del sodalicio, periodistas, personas que conocieron la verdad y personas que nos informamos sobre la misma. Ojalá la justicia peruana abra los ojos también para estos casos.