El largo camino que cerró nuestra frontera

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La República
03 Feb 2019 | 21:00 h

Fallo de La Haya. El 27 de enero se cumplieron cinco años de la resolución que puso fin al diferendo marítimo con Chile. Sus principales actores reflexionan sobre lo que hizo el Perú en 28 años para recuperar el mar que por derecho nos correspondía.

Cinco años han transcurrido desde que la Corte Internacional de Justicia de La Haya resolvió el diferendo marítimo que teníamos con Chile, reconociendo así más de 50 mil kilómetros cuadrados de mar para nuestro país. Esto implicó el 70% de los derechos que veníamos reclamando por 28 años.

Nuestro agente ante dicho tribunal, el embajador Allan Wagner, inició las tratativas en 1986, cuando era ministro de Relaciones Exteriores.

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«Le planteo al canciller de Chile de entonces, Jaime del Valle, por instrucciones del presidente Alan García, la necesidad de acordar un límite marítimo, y le pido que reciba al embajador Juan Miguel Bákula para que le haga una exposición. Esa cita dio origen al llamado ‹Memorandum Bákula›, en el que puso por escrito lo que le había expresado», recuerda Wagner, ahora director de la Academia Diplomática del Perú.

En dicho documento -que fue una de las bases de la demanda que Perú presentó ante la Corte de La Haya- se proponía explícitamente acordar la delimitación oficial y definitiva del mar que separa a ambos países.

La respuesta chilena fue que iban a estudiar el tema, aunque luego dijeron que no había nada que conversar.

«Fue pasando el tiempo y, entretanto, otros temas ocuparon la atención de la política exterior peruana, hasta que en 2007 se toma la decisión de presentar la demanda ante la Corte en vista de que no había sido posible resolver el tema de forma bilateral, y que se estaba convirtiendo cada vez más en un factor muy perturbador entre las relaciones de ambos países», precisa.

Entonces, recibió el encargo del presidente de la República para ser el agente peruano ante La Haya con la curiosa advertencia de que podía ser «su Waterloo». Aceptó siendo consciente de que era el desafío más grande de su carrera diplomática. 

Recalca, sin embargo, que los resultados fueron producto del intenso trabajo del equipo que lideró y que estuvo compuesto por juristas nacionales y extranjeros, geógrafos, marinos, historiadores y diplomáticos.

“Me siento orgulloso y honrado de haber presidido un equipo de tan magnífica calidad y patriótica dedicación”, señala, destacando el trabajo que realizaron, incluso, por encima de sus proyectos personales, como el caso de Marisol Agüero, coordinadora del grupo peruano, que renunció a un ascenso aún pendiente”.

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“En su tesis de grado como abogada, estudió el tema de límite marítimo con Chile y anticipó lo que serían los elementos principales de la posición peruana. Es la principal experta que tenemos en el Perú sobre de derecho del mar. Se dedicó íntegramente a ese trabajo con mucho esfuerzo y sacrificio, pues renunció a un ascenso para acompañarme en la embajada en La Haya para preparar los últimos elementos de los alegatos de la fase oral”, expresa el embajador.

Armando la estrategia

“Con el fallo de la Corte, Perú concluye la determinación de todas sus fronteras terrestres y marítimas”, remarca Wagner como uno de los principales logros del proceso. Esto porque en el ínterin, se firmó un acuerdo con Ecuador, por intercambio de notas, estableciendo el límite marítimo.

Esta decisión fue expuesta en La Haya, en la fase oral realizada en diciembre de 2012 y fue una de las pruebas decisivas para que el tribunal internacional concluya que la Declaración de Santiago de 1952 (en la que participó también Ecuador) no era un tratado de límites sino un acuerdo de pesca.

El asesor jurídico de la Cancillería, quien formó parte del equipo, Juan José Ruda, cuenta que la idea la concibió el entonces canciller y luego coagente ante la Corte internacional, José Antonio García Belaunde, y contó con la colaboración de todo el equipo. Le tomó un año de negociaciones hacerlo realidad.

Ruda sostiene, además, que un año antes de la presentación de la demanda se dedicaron al acopio de documentación y los elementos que pudieran resultar pertinentes para el proceso. Uno de ellos fue la representación gráfica del sector sur del dominio del Perú, esto en aplicación de la Ley de Líneas de Base de Dominio Marítimo promulgada en el gobierno de Alejandro Toledo.

‘Los tres mosqueteros’

Ruda formó junto a Marisol Agüero y Gustavo Meza Cuadra el grupo llamado cariñosamente como “los Tres Mosqueteros”, jugaron un papel muy importante en la fase oral, pues lideraron el equipo encargado de brindar todos los insumos para que los juristas internacionales respondan a la contramemoria chilena y las preguntas de los jueces de la Corte.

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El ministro consejero Juan José Plasencia también formó parte de ese equipo. Se siente satisfecho de haber colaborado en este proceso que culminó con una sentencia histórica para nuestro país.

“Nos preparamos para ese momento, sabíamos que tocaba trabajar toda la noche para ayudar a que se plantee la respuesta a Chile de la mejor manera”, cuenta.

Él se integró al equipo desde la redacción de la demanda y estuvo presente también cuando se leyó la sentencia, el 27 de enero de 2014.

“Era una montaña rusa, el saber si nuestro esfuerzo había sido suficiente. Y cuando escuchamos el final del fallo, sentimos que sí lo había valido”, dice satisfecho de haber formado parte de este momento histórico.

Corte pone como ejemplo a Perú y Chile por acatar el fallo

- El embajador Allan Wagner resalta que durante todo el proceso tanto Perú como Chile expresaron su disposición plena de acatar y cumplir el fallo de la Corte Internacional de Justicia, sea cual fuere. Y, además, luego de la sentencia ambos países lo ejecutaron en tiempo récord.

- “Perú de inmediato tomó posesión de los espacios marítimos que le habían sido asignados y en un tiempo breve los dos países cumplieron con el encargo que la Corte les dio de precisar las coordenadas geográficas del límite que había fijado, con lo cual todo lo concerniente a la ejecución del fallo se completó”, precisa.

- Señala que por ello el tribunal expone nuestro caso como un ejemplo. “Hace un par de años la Corte hizo una exposición sobre su trabajo conmemorando un aniversario, que la paseó por todo el mundo, y el elemento central era Perú y Chile, el día del fallo y los dos agentes dándose la mano”, dice con orgullo.