Desayuno en Budapest

Maite Vizcarra
h

La adhesión al “Convenio de Budapest” es loable y da cuenta de una intencionalidad por seguir mejorando la agenda nacional de la digitalización.

El ciberespacio es un lugar global, público y libre. Aun así, se pueden establecer reglas de conducta que responden al impacto que ese “meta-mundo” tiene en los estados/jurisdicciones que habitamos. Por eso los esfuerzos supranacionales para armonizar regulaciones son prueba indubitable de que el “tópico internet” es un asunto que impacta las relaciones internacionales en diversos ámbitos.

El caso de la ciberseguridad es el mejor ejemplo para mostrar por qué los “asuntos del ciberespacio” no son temas de ciencia ficción sino evidentemente de política internacional. Es en esa novísima materia que acuerdos como el famoso “Convenio de Budapest” –Convenio contra la Ciberdelincuencia– aparecen como una iniciativa global para consolidar los beneficios del mundo digital y protegerlos de amenazas. Es este tipo de regulaciones las que demandan de los estados, como es el caso del Perú –adhesión desde el 1 de febrero 2019– un decidido esfuerzo interinstitucional hacia adentro, para aprovechar las facilidades que esta cooperación internacional ofrece. De ahí que ahora sea más crítico, conocer cuáles son las urgencias locales en ciberseguridad, teniendo en cuenta que el Perú ya participa de varios foros internacionales relacionados, a través del PeCERT –Coordinadora de Respuestas a Emergencias en Redes Teleinformáticas de la Administración Pública, si existe aún– y la Policía Nacional (Interpol).

La adhesión al “Convenio de Budapest” es loable y da cuenta de una intencionalidad por seguir mejorando la agenda nacional de la digitalización, pero es más que nada un desafío que debe sostenerse en evidencia empírica y no simplemente emulando modelos que se superpongan a la problemática nacional. “Budapest es un buen desayuno, pero una mala cena”. La tarea recién ha empezado, ahora toca ir por el Plan Nacional de Ciberseguridad y empezar a hablar más de ciber-diplomacia. Buen provecho.