Cuidado, Vizcarra neoliberal asoma

Claudia Cisneros
22 12 2018 | 20:01h

"Hay que estar alertas porque ya sabemos que el ministro Oliva busca aplicar lo que embusteramente han denominado ‘política de competitividad y productividad’"

Mientras todos estamos ocupados tratando de proteger a los fiscales anticorrupción de los corruptos que intentan sacarlos del equipo Lava Jato, el ministro de Economía, Carlos Oliva, está recortando derechos a los trabajadores peruanos para beneficiar a las grandes empresas explotadoras. La supuesta inocuidad de la reducción de las vacaciones de 30 días a 22 laborables es una farsa, como lo son los argumentos que el ministro representando a la Confiep ha dado.

Para empezar, según expertos como Pedro Francke, el argumento de que esto ayudará a formalizar a más empresas pequeñas es tan burdo como falso, actualmente en este grupo de empresas las vacaciones ¡son ya de 15 días! Otras falsedades de las que nos alerta Francke, en su último artículo en Hildebrandt en sus trece, es que la mayoría de empleados actualmente ‘vende’ la mitad de sus 30 días de vacaciones –al ser sus pagos tan paupérrimos y porque es lo máximo que la ley permite ‘vender’–, por tanto, vender la mitad de 22 días no es igual que vender la mitad de 30. 

Para este ministro y la ‘gran empresa’ de la Confiep, las personas no son trabajadores sino ‘sobrecostos laborales’. Así cosifican a la persona y la convierten en un número, peor aún, en número negativo que en su ideología neoliberal vuelven positivo mediante la explotación a la que eufemísticamente llaman ‘flexibilización’.

Trabajadores en Lima, como apunta Francke, ya tienen 3% menos de ingresos en el último año según INEI. Recortarles ahora sus vacaciones no solo es cruel e injusto sino la más indigna explotación. Pero el peligro mayor recién comienza a vislumbrarse, porque detrás de esta ‘flexibilización’ a la explotación laboral, está Vizcarra, desgraciadamente para quienes lo creíamos representante del pueblo. Vizcarra dio luz verde a su ministro de Trabajo porque este es el comienzo de un plan más grande que comentaremos más adelante. Y otro signo de alerta es lo que acaba de pasar en el Congreso con la exoneración del IGV a la exploración en minería y petróleo. 

La cronología fue así: la inefable Mercedes Aráoz presentó a la Comisión de Economía un proyecto para ampliar exoneraciones del IGV en una serie de rubros. Algunos rutinarios como donaciones internacionales, valijas diplomáticas o dinero electrónico (envíos de dinero a parientes en el exterior). Pero dentro del paquete de exoneración a alimentos (como la papa u otros esenciales en el mercado interno), Meche contrabandeó exoneración de IGV a la importación de papa (o sea, KFC, Burger King, etc.), ¡importación de papa en el Perú y exonerada de IGV!

El otro contrabando grave de Meche fue la ampliación de la exoneración del IGV para la exploración en minería y petróleo. Lo peor no fue que Aráoz presentara estas traiciones, de ella sabemos qué esperar. Lo peor fue que cuando esto último no fue aprobado en la Comisión de Economía y pasó al Pleno, fue el propio presidente Vizcarra quien envió al Pleno el pedido de exoneración a minería y petróleo con su firma. Y en el Pleno, Bruce pidió la sustitución del texto que en comisión no había sido aprobado por este nuevo texto con el pedido de exoneración de IGV en minería y petróleo firmado por Vizcarra.

Vizcarra tiene el apoyo del pueblo por ahora y mientras actúe a favor del bien común. Pero si como otros presidentes comienza a ceder a presiones del gran empresariado en detrimento de la clase trabajadora, la correlación de fuerzas puede cambiar en un zas. Y no hay Confiep ni Congreso, ni ministros que lo salven, basta recordar las 5 marchas contra la Ley Pulpín que obligaron a Humala a retroceder en ese despropósito que también llamó ‘flexibilización laboral’. Hay que estar alertas porque ya sabemos que el ministro Oliva busca aplicar lo que embusteramente han denominado ‘política de competitividad y productividad’, en realidad una coartada para abonar al privilegio del poder económico a costa de la explotación de los trabajadores. Cuidado que asoma el Vizcarra neoliberal; cuidado que asoma una posible traición; cuidado que el trabajo es un tema que une a todas las fuerzas del Perú.