Dirigente aprista: “El Apra debería marcar distancia de Alan García”

La República
12 M12 2018 | 21:25h
Humberto Carranza Valdivieso. Es militante y exdirigente aprista. Fue abogado de Alan García y Agustín Mantilla durante el golpe de Estado de 1992.

Humberto Carranza Valdivieso. Es militante y exdirigente aprista. Fue abogado de Alan García y Agustín Mantilla durante el golpe de Estado de 1992. 

En abril de 1992, Humberto Carranza fue abogado de Alan García cuando el expresidente era un perseguido de la dictadura. Hace unas semanas, García se proclamó “perseguido político” en lo que denominó “¿golpe de estado?”. Los tiempos han cambiado. Esta vez Carranza, quien fue dirigente nacional del Apra, pide al exmandatario que se aparte del partido para que no lo arrastre hacia el abismo.

¿Qué debería hacer el Apra frente a la situación de Alan García?

Mantener un distanciamiento. García no puede coger como instrumento de defensa al partido, tiene que apartarse. Él está jugando con la organización: primero dice que se aleja, luego retorna. Que asuma su defensa con un equipo de abogados, pero el partido de Haya de la Torre no puede mancharse.

Entonces, el expresidente debería tomar la decisión de apartarse del Apra.

Al menos por decencia, así es, debería apartarse. Le digo a Alan García que su ciclo ha terminado. Él ha debido hacer docencia y decencia, cosa que no ha hecho. O preparar nuevos cuadros, (pero) está entregando un partido destrozado.

Si él no decide apartarse, ¿qué debería hacer el Apra?

Creo que va a venir una corriente... por eso ni siquiera se convoca a un congreso (sic). Hoy el Apra es como un inmueble que no está inscrito en registros públicos. El Apra es una organización que no tiene inscripción ni dirigentes legales. Todos los que están son usurpadores, porque el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) determinó que debe haber un nuevo proceso que cumpla con las formalidades para elegir al Comité Ejecutivo Nacional. Por eso no han lanzado candidatos, por eso no han habido regidores, no han habido alcaldes, y el único responsable de esto es Alan García.

¿Hay algún tipo de arrepentimiento por haberlo defendido en algún momento?

En ese momento no (1992), porque consideraba que había un golpe de estado, una dictadura.

En ese entonces sí había una dictadura.

Aquí qué dictadura va a haber, estamos en una democracia. Imperfecta, pero es una democracia, hay una división de poderes. Lo más preocupante es que él está jalando al partido cuando su defensa es personal, los delitos que le incriminan son personales.

Incluso la bancada aprista se preocupa bastante por defenderlo.

Los delitos son individuales. Hay un sujeto activo y un sujeto pasivo, por lo tanto, de acuerdo a la norma, tiene que seguir su procedimiento, ¿qué tiene que ver el partido como organización? ¿Por qué el partido debe intervenir si no es una persecución política? Si a Alan García no se le persigue por sus ideales, sino por delitos comunes, que asuma su propia responsabilidad.

A pesar de las investigaciones fiscales, al exmandatario no se le abre una investigación en la comisión de ética del partido...

Y no la van a abrir, porque muchos le deben favores, muchos de ellos también están comprometidos dentro de actos de corrupción, por lo tanto cierran filas en torno a García. Alan dice ser seguidor de Haya de la Torre, pero si es heredero de toda esa enseñanza debería dejar que nuestro partido tome su propio rumbo para encauzar los ideales.

¿Considera que existe una persecución política?

No la hay, eso es falso, para nadie hay persecución política.

¿Cómo toma el doble discurso de García de allanarse a la investigación, pero luego pedir asilo en la embajada de Uruguay?

Es una payasada y un acto de cobardía. Todos pensaban que se iba a someter a las investigaciones, pero lo primero que hace es correrse. ¿Qué aprista se corre? Para mí es una vergüenza que hasta Keiko Fujimori haya enfrentado una prisión y a él se le cayeran los pantalones.

Ahora acusa al Gobierno de interceptar sus comunicaciones.

Lo que pasa es que el pueblo ya no le cree, por eso arma un tinglado para decir que hay persecución política y otra embajada le pueda dar asilo, pero no es así. Acá hay que enfrentar la justicia, si dice que es inocente que lo demuestre, que lo pruebe.
 

¿Usted confía en que Alan García no se irá del país? 

No confío. Él va a tratar de salir de alguna forma, porque sabe que no puede enfrentar a la justicia, porque debió armar su equipo para afrontar (el proceso) y veo que no lo ha hecho. Y eso le está haciendo mucho daño al partido de Haya.