Una metida de pata y su rectificación

Augusto Álvarez Rodrich.
2018 M10 11 | 01:43 h

El rechazo de Vizcarra a una bicameralidad con trampa.

El presidente Martín Vizcarra metió la pata al adelantarse a saludar los proyectos de reforma constitucional aprobados en el congreso, pero siempre es mejor pagar el costo de rectificarse y hasta de contradecirse a tiempo, por el beneficio de evitar un contrabando tramposo.

Quizá por el entusiasmo de sentir que había logrado un triunfo político sobre el congreso al conseguir, contra la voluntad de este y contra el reloj desafiando al plazo del 4 de octubre para que el referéndum se realice el 9 de diciembre, Vizcarra declaró a canal 7 su conformidad con unos proyectos que también fueron votados por su premier y por el ministro de justicia en su condición de parlamentarios.

En medio de tantas noticias calientes en esos días –tensión entre el gobierno y el congreso; final de una elección; amenaza insolente del fiscal de la nación al presidente de la república; y anulación del indulto a Alberto Fujimori, por solo citar algunas–, pasó un tanto desapercibido lo que a esta columna le pareció un acuerdo negociado entre Vizcarra y el parlamento.

En este sentido, el domingo se criticó en este espacio las deficiencias de los proyectos aprobados por el congreso aludiendo a “la alteración de la cuestión de confianza dejando al ejecutivo indefenso frente a congresos prepotentes como el actual” y “dejar en el limbo el asunto de la no reelección, lo que traerá problemas”. Otros contrabandos fueron para limitar la transparencia de los intereses de los parlamentarios y anular la paridad.

La misma columna dominguera agregó: “Lo curioso es que Vizcarra anunció su satisfacción con lo aprobado por el congreso, quizá pensando que lo perfecto es enemigo de lo bueno y que había asuntos por negociar”.

Ahora se ve, por los comentarios de anteayer del presidente, que dio marcha atrás sobre su declaración de satisfacción por los proyectos, y ha adelantado que votará en contra de la pregunta sobre bicameralidad.

La bicameralidad es conveniente, pero no se puede ceder ante unos congresistas tramposos que la plantean como chantaje a cambio de aceptar distorsiones perversas en la reforma.

El presidente Vizcarra debería mejorar la capacidad de su despacho para analizar las normas con diligencia y oportunidad. Pero es mejor rectificarse que persistir en el error.

P.S. En el Perú se abusa de la prisión preventiva y la detención preliminar. Lo paradójico es que los que antes festejaron esta prepotencia cuando era contra otros, hoy las sufren en carne propia. Ojalá todos entiendan un día que la justicia debe estar al margen de filias y de fobias de cualquiera.