“Audios de corrupción del PJ de algún modo nos lavan la cara”

Edgar Jara Rodríguez

Cajamarca

Alguna opinión tendrá del fresco mensaje presidencial.

Claro que sí, como todos peruanos he tenido el interés de ver y escuchar el mensaje presidencial, y francamente es un mensaje esperanzador que devuelve quizá la posibilidad de que ahora sí podamos cambiar como sociedad, como  país, para enfrentar la corrupción de manera decidida. Cíclicamente hemos podido conocer de etapas oscuras donde han podido estar comprometidas autoridades del más alto nivel. Ahora lamentablemente nos ha tocado vivir un episodio dramático al saber que en el sistema de justicia han venido ocurriendo cosas que no debieron ocurrir. A partir de ese mensaje, si se logran implementar todas la medidas prometidas y con la colaboración de los otros poderes del Estado y las autoridades, creo que podemos mejorar todo el sistema de justicia. Es una magnífica oportunidad.

¿El nuevo presidente tiene las credenciales para sacar a flote el Poder Judicial (PJ)?

Víctor Prado es un conocido académico y magistrado con especialización en Penal, ha contribuido con varios cambios en la legislación en esa materia, su interés en este corto periodo que le queda en este año, va a ser muy importante para realizar estos anhelados cambios. 

¿Y qué hay del Ministerio Público?

El Ministerio Público debe tener sus propios problemas, y cuando hablamos de cambios radicales, todas las instituciones involucradas en el sistema de justicia tienen que poner su cuota de sacrificio para mejorar el sistema, y obviamente para esto, estar dispuestos al cambio.

No fue tan elegante la salida de Duberlí Rodríguez.

Es penoso en la forma como sale porque, le digo con absoluta sinceridad que (él) ha implementado una política de descentralización que nos ha permitido en las Cortes administrar mejor los recursos, y otorgar la confianza a nivel de coordinadores, que nos permiten operativizar el PJ. No ha tenido injerencia en las Cortes.

¿La OCMA (Órgano de Control de la Magistratura), funcionó en Cajamarca?

Tiene problemas y las Odecmas también. Nosotros hemos llevado propuestas concretas porque conocemos la realidad, desde la Oficina Desconcentrada de Control de la Magistratura, Odecma-Cajamarca, se han hecho varias propuestas de destitución y suspensión de magistrados y de servidores judiciales. Hay casos que están esperando una solución desde el año pasado, eso indica que tenemos un serio problema que debe ser resuelto a partir del mensaje del presidente de la República, porque hay que reformar también el sistema de control interno.

¿Hinostroza solamente puso el detonante de algo que ya se sabía, que la corrupción campeaba en el sistema de justicia?

Efectivamente, nos hizo ver dónde podemos mejorar, si no conocemos dónde se encuentra lo malo. Ese detonante nos ha permitido conocer que dentro del sistema de justicia había problemas y qué bueno que tengamos la oportunidad histórica para reformar todo, para mejorar y dar un servicio que sea de calidad donde realmente se imparta justicia.

¿Lo dice porque el presidente Martín Vizcarra les ha puesto la mano? Porque anteriormente hubo varios intentos de reforma judicial

Pareciera que políticamente nunca hubo la decisión clara de reformar todo, porque no se olvide que muchos políticos han obtenido sentencias favorables y que les ha permitido tener candidaturas y ostentar cargos públicos. No sería nada raro pensar que son los propios políticos quienes propician condiciones como estas para que no se den sanciones adecuadas. Yo hace tiempo he sostenido que los delitos cometidos por funcionarios públicos son los que debieran ser sancionados con la mayor severidad. Las penas que hoy rigen el Código Penal no son severas, eso debiera cambiar, las inhabilitaciones debieran ser igualmente, incluso perpetuas, porque aquel que ya haya infringido las normas ejerciendo la función pública, no tiene por qué volver a la administración pública. Eso lo debemos tener claro.

Haciendo una analogía, para los delincuentes más avezados hay la cadena perpetua, ¿para los funcionarios también debiera haber?

Es que por las faltas éticas no se imponen condenas, se imponen condenas por delitos, y por ellos se debe sancionar con las penas más drásticas que existen en el sistema de justicia.

¿Estos escándalos han resquebrajado la moral de su personal?

No, para quienes actuamos bien no debe haber temores; por el contrario, esto de algún modo nos lava la cara. Es el momento de separar a los buenos de los malos, aquellos que actuaron mal que estén temerosos, porque se pueden aclarar sus inconductas, y al contrario, quienes actuamos en el marco de la ley nos sentimos seguros, confiados. 

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