“Cooperativas de fachada se formaron con dinero ilícito”

Directo. La valiente fiscal de Ayacucho, Ivonne Aguilar Polar, confirma que la mayoría de las cooperativas del Vraem son “lavadoras” de dinero del narcotráfico

 

4 Jun 2018 | 6:20 h

Directo. La valiente fiscal de Ayacucho, Ivonne Aguilar Polar, confirma que la mayoría de las cooperativas del Vraem son “lavadoras” de dinero del narcotráfico

 

¿Cuál es el origen de las cooperativas de fachada en el Vraem?

Uno de los objetivos de esta organización criminal era que por intermedio de las cooperativas captar el dinero ilícito que venía del Vraem hacía Huamanga, pero al darse cuenta de que durante el tránsito eran asaltados por delincuentes comunes, decidieron abrir filiales justamente en las zonas de producción de la cocaína, y como no eran controladas, hacían lo que querían. El “boom” de las cooperativas de ahorro y crédito surgió de forma sospechosa en Ayacucho y en las zonas cercanas al Vraem, pero lo que llamó más la atención era que estas entidades financieras ofrecían tasas de interés muy altas entre el 18% y 20% anual. Eso fue el “bocado” para atraer a más socios. Esa gente se dio cuenta de que en el Vraem había mucho dinero, por eso crearon las cooperativas de fachada, como la Federación de los Mercados de Ayacucho, que fue la primera en recibir dinero del narcotráfico.

PUEDES VER Clobis Carrasco, el nuevo “rey de las cooperativas”, amasó 120 millones y está prófugo

¿Los propietarios de estas cooperativas pudieron acreditar la procedencia del dinero?

Los dirigentes de estas cooperativas de fachada se constituyeron con dinero ilícito, cuyos dueños hasta el momento no han podido acreditar con documentos contables el origen de esos fondos. Como es el caso del prófugo empresario Clobis Carrasco Palomino, que pese a ser citado nunca se presentó. Igualmente, sus socios Darío Llactahuamán y Máximo Gavilán Espinoza, no pudieron acreditar de dónde obtuvieron el dinero.

¿Cómo hacían para entregar grandes cantidades de dinero?

Crearon sucursales en todo el Vraem, como el caso de la Cooperativa Federación de los Mercados de Ayacucho que instaló una filial en el distrito de Pichari, en la provincia de La Convención, Cusco, donde fue un éxito porque empezaron a recibir fuertes sumas de dinero, y al ver que podían ser detectados, practicaron la modalidad del “pitufeo”.

¿En qué consiste la modalidad del “pitufeo”?

Es decir, utilizaron a personas como testaferros para abrir cuentas y poco a poco depositaban el dinero ilícito para evitar ser detectados por las autoridades. Al ver que había mucho dinero que ingresaba a las arcas de la Cooperativa Federación de los Mercados, y los cabecillas necesitaban justificar la procedencia del dinero, empezaron a traer gente y la forma de atraerlos era ofreciéndoles el 18% de interés para sus depósitos. Incluso esta gente se dio el lujo de regalar artefactos eléctricos, bicicletas y hasta motocicletas.

¿Qué hicieron para evitar el seguimiento de las autoridades?

Optaron por crear nuevas cooperativas de fachada para transferir el dinero que captaban por intermedio de la Cooperativa Federación de los Mercados de Ayacucho. Todas las cooperativas empezaron en Huamanga y luego se extendieron en todo el Vraem. Darío Llactahuamán Sacsara, Henry Enciso Meneses, Carlos Molina Rivera y Máximo Gavilán Espinoza usaron a sus familiares para ponerlos como gerentes o miembros del directorio.

¿Cómo se enteró del caso?

Por informes de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) y de Federación de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Fenacrep), que advirtieron que había decenas de cooperativas que no estaban afiliadas.

Te puede interesar