En el Perú, la justicia no es igual para todos

19 Feb 2018 | 6:00 h

Señor Director:

El reciente fallo absolutorio de la Corte de Huamanga en Ayacucho, referente a la cobarde agresión sufrida por Arlette Contreras de parte de Adriano Pozo, no obstante las evidentes pruebas de culpabilidad, demuestra cuan escandalosos y vergonzosos son las decisiones judiciales, las cuales muchas veces responden a intereses subalternos y no a una correcta administración de justicia.

Es tiempo ya que el presidente del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez, se deje de santificar a sus magistrados, pise tierra y ponga orden. Es su deber depurar la paja del trigo en su sector.

alfredo ibÁñez orellana

alfredowalter@hotmail.com

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