Cayetana Aljovín: “Palabras más, palabras menos, hay un respaldo del Grupo de Lima”

La Republica

Cayetana Aljovín, canciller del Perú, asegura que el Grupo de Lima ha tenido un respaldo explícito a la decisión del gobierno peruano de retirar la invitación a Nicolás Maduro.

En una de las semanas más movidas de los últimos años en las relaciones exteriores peruanas, la canciller Cayetana Aljovín recibió a La República en Torre Tagle. Respondió sobre varios temas, entre ellos el caso Nicolás Maduro y la Cumbre de las Américas.

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Nicolás Maduro y su gobierno merecen rechazo. Sin embargo, esta cadena en que primero se le invita y luego de le retira la invitación, ¿no pone en peligro el buen desarrollo de la Cumbre de las Américas?

Le diría que no. Creo que los temas que se van a discutir en la Cumbre son fundamentales para todos los países de la región, para todos los países democráticos. Vamos a hablar de democracia, gobernabilidad, anticorrupción. La temática de la cumbre es bastante rica e importante, sobre todo para los ciudadanos de la región que demandamos medidas concretas. No esperamos declaraciones sino medidas.

Evo Morales, el presidente de Bolivia, ha manifestado su rechazo a lo ocurrido con Maduro. ¿Qué opinión tiene?

Los presidentes pueden expresar lo que consideren. No me voy a pronunciar sobre asuntos de otros países, eso no le corresponde a una canciller. Pero los países van a asistir a la Cumbre por la temática.

¿Qué le sugiere que no haya habido de parte del Grupo de Lima un apoyo explícito a la decisión del gobierno peruano de retirar la invitación a Maduro? El comunicado habla de un “respeto” por la decisión.

Ha sido un respaldo explícito. Lo que dice el Grupo de Lima es que se trata de una decisión del gobierno del Perú…

Que "respeta".

No. Incluso se cita la Declaración de Quebec, que dice que los países, para asistir a la Cumbre de las Américas, deben respetar el orden constitucional y democrático. Ha habido un respaldo explícito: ustedes mismos lo han visto en la conferencia donde se leyó toda la Declaración de Quebec y en donde yo, como canciller del país anfitrión, salí a comunicar la decisión del Perú.

Insisto: en la declaración se dice: “respetamos esta decisión”. Respetar no es respaldar. No son sinónimos.

A ver, yo creo que palabras más, palabras menos, hay un respaldo del Grupo de Lima.

¿Cree o está convencida?

Estoy convencida.

¿Ha hablado con…?

Lo discutimos en una mesa con todos los cancilleres.

Si el problema de fondo con Maduro es la democracia, ¿por qué no se aplica la misma lógica con Cuba, por ejemplo?

Hay dos razones: primero, la Declaración de Quebec no está firmada por Cuba.

Cuba va a asistir a la Cumbre de las Américas.

(La Declaración de Quebec) no es firmada por Cuba y no se le puede aplicar. Además, en el 2009, en la reunión de la OEA en Honduras, se levantaron todas las restricciones a la participación de Cuba en diferentes eventos, incluida la Cumbre de las Américas.

Si Cuba hubiera firmado la Declaración de Quebec, ¿se hubiera sacado una declaración similar a la de Venezuela?

Cuba no la ha firmado y yo no me pronuncio sobre especulaciones, solo sobre hechos.

Cuba es una dictadura longeva. ¿Se necesita que firme una declaración para que sea considerada como tal y se le deje de invitar a una cumbre?

No voy a calificar al gobierno de Cuba. Yo hablo de las razones que han motivado que Venezuela no participe en la Cumbre de las Américas. Y en derecho internacional hay que aplicar los instrumentos internacionales, no lo que nos parezca. Esa es una política exterior seria, ¿no?

Y si tuviéramos una relación comercial intensa con Venezuela, ¿hubiéramos asumido la misma posición?

La posición que hemos asumido es de defensa de la democracia. No solo es algo del Perú, es una posición del Grupo de Lima.

¿No deberíamos ser igual de duros con otras dictaduras? No menciono ya a Cuba. Miremos a China. Ya sé que no viene a la Cumbre de las Américas, desde luego, pero voy más allá. Pienso en esas posiciones democráticas, idealistas, que son a las que usted apela para explicar el caso venezolano.

No me voy a referir a China, nuestro principal socio comercial. Tenemos magníficas relaciones con China, no solo comerciales sino culturales. Nuestros lazos de amistad vienen desde hace mucho.

Por eso pregunté si la posición con Venezuela sería otra si las relaciones comerciales fueran mucho más intensas.

Eso no influye, no influye.

Maduro ha dicho que llegará a Lima como sea. ¿Teme que cumpla con su advertencia?

Cuando a alguien se le dice que no es bienvenido, debe asumir que no es bienvenido. Estoy segura, así va a ocurrir.

¿No considera la opción de que Maduro insista en llegar?

Maduro ha dicho muchas cosas que no ha cumplido.

¿Y si viniera?

En ese supuesto negado, todo Estado tiene facultades y procedimientos administrativos para establecer medidas de diferente tipo cuando una persona no es bienvenida.

¿Qué piensa de Maduro?

No pienso calificar a las personas. Lo que se ve es que Venezuela viene atravesando una crisis humanitaria sin precedentes. Miles de venezolanos salen del país, vemos ejecuciones extrajudiciales, instituciones maniatadas, un proceso electoral que no va a ser limpio. Yo entrevisté a Hugo Chávez el 2004 y le decía que no era un demócrata, cuando muchos lo pasaban por agua tibia. Me respondió: “oye chica, cómo que no, si acá hay elecciones”. Que haya procesos electorales no significa que haya democracia, porque todos deben participar y en Venezuela hay presos políticos.

La situación que usted describe no es reciente. A Maduro se le invitó en noviembre. ¿Las condiciones de hace dos meses en Venezuela justificaban la invitación y ahora ya no?

En ese momento, había negociaciones en Santo Domingo entre la oposición y el oficialismo, y había una ventana de oportunidad para que se garantizaran condiciones mínimas para comicios limpios. Las negociaciones se fueron quebrando y el 26 de enero se anunció el adelanto de las elecciones al 22 de abril. Ese día llamamos al Grupo de Lima.

¿La posición asumida con Venezuela es una manera de acercarse al fujimorismo?

No tiene nada que ver.

¿Qué espera de la Cumbre?

Espero que se cierre con una serie de compromisos auditables por los ciudadanos: en democracia, transparencia y lucha contra la corrupción. Está circulando un borrador de estos compromisos y son unos 20. La idea es que la prensa y los ciudadanos auditen su cumplimiento. Espero de esta Cumbre que pasemos de declaraciones a medidas concretas.

Le cambio el tema. Hace unos días, usted salió a decir que se iba a solicitar una aclaración a la Corte IDH sobre el reciente fallo que requiere archivar la acusación contra los magistrados del Tribunal Constitucional que se sigue en el Congreso. ¿Qué piensa de lo que ha dicho la Corte?

Como canciller no me corresponde pronunciarme sobre el fondo de la decisión de la Corte. Lo que he dicho es que se va a pedir una aclaración, porque la Cancillería es la encargada de hacerla llegar.

¿Hay fecha para solicitar la aclaración?

Tenemos 90 días.

¿Deben respetarse los acuerdos internacionales?

El Perú siempre ha sido respetuoso de los acuerdos internacionales.

¿El Perú debería retirarse de la Corte IDH?

El gobierno nunca ha sugerido algo así. El Perú debe respetar los acuerdos.

La premier Mercedes Aráoz sugirió que la Constitución debía prevalecer sobre la Corte (nota del entrevistador: en caso se pronunciara contra el indulto a Alberto Fujimori).

Eso no quiere decir que se desconozcan acuerdos y fallos. La Constitución tiene determinados lineamientos y normas que rigen en nuestro país, eso es lo que ha dicho. (La premier) no ha ido más allá. No tengo la declaración exacta.

En todo caso, el Perú debe permanecer en la Corte IDH.

Lo que yo he dicho es que el Perú tiene que respetar el derecho internacional y los acuerdos que ha pactado.

¿Y permanecer en la Corte IDH?

Porque es parte de los compromisos internacionales.

¿Por qué cree que el gobierno de Kuczynski tiene una desaprobación pronunciada, cuando apenas lleva poco más de año y medio de gestión?

Las dimensiones del caso Lava Jato nadie las tenía claras. La corrupción ha erosionado a muchas instituciones, lo que hace que estas pierdan credibilidad ante la gente. Ha sido un golpe muy fuerte y el gobierno ha asumido dicho pasivo. Luego, El Niño costero también ha sido bastante duro y complicado. La gente quiere que el ruido político termine.

Esas son variables exógenas, digamos. ¿No han hecho algo mal ustedes mismos?

Siempre hay que hacer autocrítica. Somos un gobierno que escucha y corrige.

¿El indulto humanitario a Fujimori ayudará a mejorar las relaciones con la oposición?

Ese fue un indulto humanitario y no tiene un matiz político. 

"No tienes que ser diplomático para ser ministro de RREE"

Una crítica hacia su nombramiento es que usted no tiene experiencia ni formación diplomática.

No tienes que ser diplomático para ser ministro de Relaciones Exteriores. En la Cancillería ha habido médicos, ingenieros, abogados, economistas, almirantes. No es un requisito. Yo soy abogada, he trabajado como periodista y los temas que se discuten acá no son ajenos. Además, la Cancillería tiene un soporte muy institucional y he recibido el apoyo de muchos ex cancilleres.

En año y medio, usted ha pasado por el Midis, por el MEM y ahora está en la Cancillería. ¿Cuál le gustaría que sea su cuarto ministerio?

Nadie piensa en tener ministerios. Yo no he sido solo ministra, he sido viceministra, he trabajado en la PCM y toda esa experiencia la agradezco.

¿Qué huella quisiera dejar en su gestión?

Es fundamental mantener las excelentes relaciones que tenemos con nuestros vecinos. Este mecanismo de los gabinetes binacionales ha ayudado mucho a avanzar hacia medidas no solo de intercambio comercial, sino para atender a las zonas de frontera, que son las más olvidadas. Con Colombia vamos a celebrar un gabinete a finales de mes en Cartagena. En las fronteras también tenemos mucha minería ilegal.

¿Funcionan los gabinetes binacionales? La impresión que dan es que son declarativos, como las cumbres.

No, no, no. Lo que pasa es que es un trabajo silencioso, que no se difunde. Y un segundo tema que quisiera resaltar es la participación del Perú como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. En abril nos va a tocar presidirlo. Es un reconocimiento a la diplomacia de Torre Tagle.

¿El Perú va a ingresar a la OCDE?

Se están haciendo todos los esfuerzos para que así sea. Estamos a la espera de la invitación formal. Los países con los que conversamos nos apoyan.

¿Pero diría que el Perú va a ingresar?

Es que no depende de lo que yo piense sino del consenso de los países y de la estructura propia de la OCDE. Pero el Perú es uno de los pocos países que ha hecho su tarea y que ha avanzado en una serie de regulaciones. .

¿Hay un aproximado en tiempo para saber si el Perú ingresará?

No, no lo hay. También quiero mencionar a la Alianza del Pacífico, que es muy importante. Al Perú nos tocará nuevamente tener la presidencia. Y el ingreso de países asociados, como Canadá, Nueva Zelanda, Australia y Singapur, va a darle un nuevo impulso. Y a partir de mayo, el Perú va a presidir la CAN.