El Papa, el indulto, y la reconciliación

Redaccionlr
19 M01 2018 | 19:30h

Jo Marie Burt
Asesora principal de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA)

Como el primer Papa latinoamericano, y como defensor del proceso por la verdad y la justicia en su país natal de Argentina y en Uruguay, el Papa Francisco llega al Perú este viernes en medio de un período de altas tensiones políticas y protestas masivas causadas por el indulto otorgado al ex dictador Alberto Fujimori por el Presidente Pedro Pablo Kuczynski.

Las víctimas y grandes sectores de la sociedad han demostrado su rechazo al indulto por considerarlo un trueque hecho por el presidente para salvarse del pedido de vacancia y un pacto con el diablo ya que Fujimori no ha mostrado ningún arrepentimiento por los crímenes por los cuales fue condenado en 2009. Grupos internacionales que abogan por los derechos humanos también condenaron el indulto por obstruir la justicia para las víctimas y por violentar el debido proceso.

El gobierno ha intentado disfrazar un indulto, fraudulento, a todas luces, ataviándolo con el ropaje de la reconciliación. Tal vez imaginan que la visita del pontífice es una oportunidad para sellar su pretensión de borrón y cuenta nueva.

Pero el Papa Francisco ha enfatizado, una y otra vez, que la justicia y el respeto por los derechos humanos son las bases de la reconciliación. “El proceso de construir la paz y la reconciliación nacional es arduo”, dijo en Myanmar en noviembre de 2017, “y solo puede progresar si existe un compromiso con la justicia y el respeto a los derechos humanos”. Ante el presidente de Albania, dijo, “Nadie puede disfrazarse en la armadura de Dios cuando planifica e implementa actos de violencia y opresión”.

Las familias afectadas por las graves violaciones de derechos humanos cometidos durante el régimen de Alberto Fujimori reclaman su derecho a la verdad y la justicia. Sólo cuando sus reclamos sean atendidos el Perú tendrá la tan ansiada y necesaria reconciliación.

(*) Docente de ciencia política en George Mason University y asesora principal de la Oficina en Washington sobre Asuntos Latinoamericanos (WOLA). Fue observadora internacional al juicio de Alberto Fujimori.