Las derrotas de Keiko Fujimori: del ‘anti’ a la pérdida de liderazgo

La Republica

Más resultados adversos. Líderes de Fuerza Popular (Keiko Fujimori) suman un nuevo fracaso al no conseguir la vacancia presidencial, lo que hubiera colocado a su grupo en Palacio para lanzar nuevas elecciones, oportunidad excepcional para que ella llegue al poder.

El avance de Keiko Fujimori, desde que emergió como la congresista más votada hace once años, se interrumpe con la fractura de su bancada, evidenciada en la votación del pedido de vacancia contra el presidente Pedro Pablo Kuczynski. Nuevamente, el grupo de Keiko se queda sin llegar al poder por poco, como en las elecciones del 2011 y del 2016.

Esta vez hubiera tenido a su adepto Luis Galarreta en Palacio. Por ser presidente del Congreso, le tocaba asumir la jefatura del Estado si Kuczynski era vacado y renunciaban los vicepresidentes Martín Vizcarra y Mercedes Aráoz, como se advirtió. Desde el máximo cargo, debía convocar a elecciones, oportunidad excepcional para su lideresa.

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Para Jorge Aragón, coordinador de Ciencia Política de la Universidad Católica (PUCP), el avance de Keiko Fujimori debe mucho al arraigo del fujimorismo como marca en parte de la población. Empero, explica que la carga negativa de esa marca ha pesado para sus derrotas.

"Parecía que todo estaba perdido y una vez más se articuló una oposición a la ofensiva fujimorista. Hay una parte del país quizá no mayoritaria pero sí importante e influyente. Eso es tal vez el principal logro postfujimorista", anota.

Sin embargo, advierte que "todo es precario". No solo la reacción a las asonadas, sino también los propios respaldos en el grupo naranja. "El fujimorismo puede ser buena marca, pero la relación con esa marca tiene mucho de cálculo y pragmatismo", indica.

Paolo Sosa, investigador del Instituto de Estudios Peruanos, considera que, además del rechazo al fujimorismo, Keiko pierde ahora por su falta de liderazgo frente al país luego de la derrota ante PPK.

"En el 2006, con poco lograron bastante. En la siguiente elección, perdieron con quien era el cuco chavista. En las últimas elecciones, parecía que Keiko había aprendido de los errores pero en segunda vuelta abandonaron su estrategia moderada", recuerda.

Aquí hay un mayor quiebre, perjudicial para el futuro del grupo naranja, según Sosa.

"Con errores o aciertos, lo resaltante de todo ese camino es el liderazgo de Keiko. Eso desapareció dramáticamente con la victoria de PPK. Desde entonces hasta la votación del jueves, Keiko ha brillado por su ausencia. Sin ese liderazgo, Fuerza Popular está condenada al fracaso", dice.

Para el investigador, esta situación favorece la fragmentación, como la que vemos.

El politólogo Carlos Pérez Crespo, profesor de la Universidad Ruiz de Montoya, alega que esas muestras de Keiko de privilegiar sus intereses a los del país aumentan su rechazo.

"El antifujimorismo está fortaleciéndose sobre todo en las nuevas clases medias y en Lima por el comportamiento y calidad de los congresistas de Fuerza Popular. Los nuevos electores y, más aún, los más jóvenes quieren mayor calidad. Y el argumento de Fuerza Popular de que no buscaba tomar por la fuerza el poder se debilitó", sostiene.

La politóloga Milagros Rejas, asesora en diversas universidades, advierte que Keiko es quien está perdiendo, no necesariamente el fujimorismo. Esto porque la tensión siempre ha sido entre el albertismo y los llamados keikistas.

"No creo que esta vacancia sea una pérdida total para el fujimorismo en general, sino una posible esperanza de contemplar otro líder que no sea Keiko, pero sí un Fujimori. Keiko perdió nuevamente, por mantener la misma estructura partidaria que tenía. Keiko no es el fujimorismo, sino la memoria de los noventa. Es parte pero no lo es todo", comenta.

En los próximos días, veremos cómo reacciona Keiko ante lo que se avecina. Si el quiebre de su bancada se cumple o lo evita.

Cronología

De las urnas al hemiciclo. Las derrotas de Keiko suman dos en elecciones generales y ahora una en el hemiciclo del Congreso, donde el quiebre de su bancada evitó la vacancia presidencial.

Abril del 2006

Keiko Fujimori es elegida congresista de Alianza para el Futuro con la votación más alta: 602 mil 869 adhesiones como voto preferencial (77%) y 783 mil 314 votos de su grupo (18,9%) en Lima.

Abril-junio del 2011

Con nuevo partido, Fuerza 2011, pasa a segunda vuelta con 3 millones 449 mil 595 votos (23,6%). Pierde ante Ollanta Humala. Keiko se queda con 7 millones 490 mil 647 votos (48,6%).

Abril del 2016

Pasa a la segunda vuelta con 6 millones 115 mil 73 votos (39,86%) y su partido, Fuerza Popular, obtiene 73 escaños en el Congreso, lo que le da la mayoría absoluta en el Poder Legislativo.

Junio del 2016

En una ajustada segunda vuelta, Keiko fracasa con 8.555.880 votos (49,88%). Tarda en reconocer su derrota y un mes después anuncia que hará cumplir su plan desde el Parlamento.

Diciembre del 2017

En un revés inesperado, el grupo de Keiko no logra vacar al presidente Pedro Pablo Kuczynski, lo que los habría llevado a Palacio. Alcanzan 79 votos, les faltaron 8.

El fujimorismo y la idea de que el fin justifica todo

Para el politólogo Jorge Aragón, el fujimorismo pierde poco porque aún representa a un sector del electorado más pragmático. "Hay un grupo al que le importan el Estado de derecho, las instituciones. Otro sector se identifica con 'el fin justifica los medios'. Cuanto más quieren conectarse con la única forma que tienen de hacer política más se distancian del otro grupo", explica.

Similar situación podemos observar en el caso de Javier Villa Stein. El ex juez filofujimorista encontró importante votación al postular al rectorado de la Universidad de San Marcos y al decanato del Colegio de Abogados de Lima. En ambos casos pasó a segunda vuelta, pero perdió por la activación de grupos institucionalistas contrarios al fujimorismo.