Para arzobispo Piñeiro, acusación de violación sexual contra su sacerdote “es una calumnia”

La República
2 M11 2017 | 13:18h

De puño y letra. En un principio monseñor Salvador Piñeiro prometió por escrito a los padres de la afectada, que tomaría medidas contra el clérigo Félix Pariona, pero en lugar de cumplir con su palabra y denunciar el caso ante la Fiscalía, ahora afirma que imputación contra religioso es una “difamación”.

Los primeros días de febrero de este presente año, la joven A.L.L. relató a sus padres que el sacerdote Félix Pariona Huacre le hizo tocamientos indebidos en las instalaciones del Seminario San Cristóbal de Huamanga. Entonces no se atrevió a decirles que en realidad Pariona también había abusado sexualmente de ella.

“Para ese momento yo no les conté específicamente a mis papás en detalle todo eso (la violación). Solamente les conté por partes. Es muy difícil decir estas cosas, a mí me da mucha vergüenza. Se lo conté solo a mi mamá. Yo quería que se lo guardara para ella, no pensé que al día siguiente se lo contaría a mi papá”, explicó A.L.L. a La República.

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Para los progenitores de la víctima –cuyas identidades se mantienen en reserva– la revelación de su hija fue como una traicionera puñalada del párroco Félix Pariona, a quien apreciaban. Por la gravedad de los hechos decidieron dar cuenta del caso al arzobispo de Ayacucho, Salvador Piñeiro García Calderón.

“Yo notaba a mi hija muy cambiada, pero nunca imaginé que esa (la violación) sería la razón. Me contó que el padre Félix la tocaba. ¿Cómo?, le dije, ¿por qué recién me dices de esto? Pensé, ¿en qué le he fallado al padre Félix para que nos hiciera esto”, relató la madre de A.L.L.

Recurrrieron a monseñor Salvador Piñeiro para que expulsara de inmediato al sacerdote Félix Pariona tanto del Seminario como de la Iglesia.

“Yo no fui a denunciar de frente a la fiscalía, mejor conversemos primero con el monseñor, me dije. Pero no nos creyó. Pidió que se la lleváramos para que ella se lo contara. Entonces con el monseñor ha conversado con mi hija media o una hora”, dijo el padre de la agraviada.

A.L.L. relató a La República lo que le dijo a la autoridad eclesiástica:

“Le conté al monseñor que el padre Félix me tocaba, incluso que me hacía verlo masturbándose. Monseñor me prometió que en esa semana iba a ir un psicólogo para tratarme, y que le prohibiría al padre Félix que se acercara a mi sino lo iba a sacar (del Seminario). Yo en ese momento me sentí bien, apoyada. Ya pasó, me dije, me sentí agradecida. Él (monseñor Piñeiro) me prometió eso y no pasó nada”, declaró A.L.L

Los padres de la víctima, católicos practicantes, quienes confiaban con fervor en la iglesia, creyeron que monseñor Piñeiro los ayudaría a superar la tragedia.

Se equivocaron.

Aquí no pasa nada

La madre de A.L.L. también habló con monseñor Salvador Piñeiro y le prometió lo mismo que a su hija.

“Me dijo que iba a sacarlo al padre (Félix Pariona) del Seminario, iba a mandarlo a otro sitio. Dijo que iba a solucionar, pero no ha sido así”, refirió la mamá de la víctima.

“El monseñor nos dijo: ‘Esta cosa sí pasó, es verdad, yo voy a sancionar’. Todo nos prometió, que se iba a encargar del psicólogo, todo. Hemos dejado nuestra firma en una acta escrita, pero no hemos pedido la copia. Teníamos seguridad en monseñor, pero no pasó nada”, declaró el padre de A.L.L.

La República entrevistó a monseñor Salvador Piñeiro, quien respondió que la denuncia de A.L.L. era una difamación, una mentira, una farsa. Manifestó que creía firmemente en la palabra del sacerdote Félix Pariona.

“Es una difamación, una acusación. Yo tampoco no puedo botar a mis sacerdotes. Los papás vinieron a hablar conmigo, les dije que me hicieran una denuncia escrita (acta). Llamé al sacerdote, le pregunté, él me dijo que todo era mentira. Volví donde los papás de la agraviada, me pidieron disculpas y por eso zanjé el asunto. Yo no sé de dónde han sacado tanta historia”, argumentó monseñor Piñeiro.

Los padres de A.L.L. aseguraron a La República que jamás le pidieron disculpas a monseñor Piñeiro, por el contrario, ellos buscaban justicia para su hija.

Este diario consiguió el acta del 10 de febrero de 2017 dirigida al Arzobispado de Ayacucho, donde los padres de A.L.L., ayudados por el mismo monseñor Piñeiro, dejaron constancia del presunto delito sexual cometido en agravio de su hija.

El documento dice:

“Acudimos a la curia Arzobispal preocupados por la constante actitud del presbítero Félix Pariona Huacre, quien acosa a nuestra menor hija A.L.L. de 17 años con palabras impropias y saludos afectuosos deshonestos, amenazando a nuestra familia.(…)Pedimos al señor Arzobispo (intervenir) como máxima autoridad de la Iglesia de la que somos parte como católicos practicantes.(…) De seguir esta actitud acudiremos al Ministerio y Fiscalía (…) Firmamos el presente documento ante el Sr. Arzobizpo”.

Dos días más tarde, el 12 de febrero, monseñor Piñeiro dirigió una carta al Arzobispado de Ayacucho, tomando medidas sorprendentes.

“Habiendo recibido el descargo sobre este asunto tan delicado del presbítero Félix Pariona, quien manifiesta demasiada familiaridad con los trabajadores y familiares de casa, lo que origina interpretaciones exageradas, he recomendado las debidas correcciones. (…) También he conversado con los esposos para… el cuidado vigilante de los hijos (A.L.L. y su hermano menor) y en lo posible que no se queden en el Seminario y solo cumplan sus horarios de empleo”.

Suave nomás

No pasó nada, en realidad.

El presunto violador y su supuesta víctima siguieron coincidiendo en las instalaciones del Seminario como si nada hubiera ocurrido.

Ante tanta indiferencia por parte de monseñor Piñeiro y el Arzobispado ayacuchano, los padres de la muchacha decidieron denunciar el caso ante la Fiscalía de Huamanga, el 21 de febrero de este año.

“Como vimos que no se solucionaba nada ya entonces decidimos denunciar a la fiscalía. Es que ni para el psicólogo nos ayudaban. Ella se ha quedado media traumada, no está bien”, declaró la madre de A.L.L.

El 6 de marzo los padres de la jovencita escribieron otra carta dirigida a monseñor Piñeiro, en la que dejaron en claro que ni a él ni a la Iglesia ayacuchana le importa el tema de su hija: “Tal como le comunicamos y denunciamos personalmente sobre los abusos sexuales e inmoralidades cometidos por el padre Félix Pariona contra mi menor hija (...), usted pidió hablar personalmente con ella y entre lágrimas le ha narrado lo sucedido. Pero hasta el día de hoy usted no ha dado trámite a mi denuncia. Me prometió removerlo y expulsarlo (a Pariona), teniendo en cuenta que yo vivo hace ya muchos años en el Arzobispado trabajando, pero no ha hecho nada hasta el momento. He quedado con impotencia de que usted como jefe máximo no haga respetar la integridad de mi hija”.

La República le explicó a monseñor Piñeiro sobre esta carta, pero dijo desconocerla: “No he recibido ninguna carta. Yo respeto mucho a las personas, pero también tengo que cuidar a mis sacerdotes y evitar infundios, difamaciones”, afirmó.

El Arzobispado citó a los padres pero no asistieron porque monseñor Piñeiro se había puesto de lado de Pariona y sostenía que se trataba de un caso de difamación. Incluso, cuando lo abordó La República, Piñeiro creía que el caso había concluido con el archivamiento del fiscal Nilo Paredes Chávez. No estaba enterado de que la Fiscalía Superior ordenó continuar con las investigaciones.

“Si el fiscal superior ha pedido ampliación, yo me sumo a la investigación. No tengo ningún temor”, dijo Piñeiro.

Sin embargo, no obstante la gravedad del caso, monseñor Salvador Piñeiro no ha adoptado medidas eclesiásticas contra el padre Félix Pariona porque le da más crédito que a la joven A.L.L. 

Con la colaboración de Elías Navarro, en Huamanga.

Datos

Desestimado. El 20 de julio de 2017, el fiscal provincial de Huamanga, Nilo Paredes Chávez, archivó el caso.

Reabierto. Ante el recurso de queja por archivamiento, el 11 de septiembre de este año el fiscal superior, Reynaldo Perales, dispuso ampliar las investigaciones.

Plazo. Perales le dio 30 días al fiscal Paredes para que resuelva, pero todavía no se pronuncia.

“El Arzobispo ha juzgado en favor del autor (de la violación)”

Cuando el Arzobispado de Ayacucho citó a los padres de A.L.L. para recoger los detalles de la denuncia, decidieron no presentarse porque monseñor Salvador Piñeiro había resuelto respaldar al padre Félix Pariona.

"En atención a la citación, digo lo siguiente: monseñor Salvador Piñeiro el día martes 14 del presente mes (...) mencionó públicamente que con respecto a mi denuncia de abusos sexuales contra mi menor hija (dijo que) se trataba de una “difamación”. Por lo tanto, el señor Arzobispo, como Juez Supremo, ha tomado postura y ha juzgado en favor del autor de tal delito (violación sexual)”, escribió el padre de familia.

También denunció que “el padre Félix Pariona en un acto de malcriadez en la diligencia de inspección practicada en el Seminario, miraba a mi hija y sonreía, como una burla y sintiéndose con superioridad, y seguramente lo hace porque cuenta con el apoyo de las autoridades eclesiásticas”.

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10.12.17. Acta escrita por monseñor Piñeiro y firmada por los padres de A.L.L., dejando constancia del acoso que sufre la joven por parte del sacerdote Pariona. 

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12.02.17. Piñeiro se dirige al Arzobispado anunciando que tomará medidas correctivas contra el cura Félix Pariona, luego de haber sido informado del caso de A.L.L.

 

 

 

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06.03.17. Los padres de A.L.L. informan a monseñor Piñeiro que al no haber cumplido con denunciar al clérigo Pariona, tuvieron que hacerlo ellos ante la Fiscalía.