A Ottawa, por si las moscas

Augusto Álvarez Rodrich.
29 Ago 2017 | 13:46 h

Agresividad de FP obliga a poner a salvo al VP Vizcarra.

No habiendo ya duda alguna del espíritu de matón de cantina que anima a Fuerza Popular (FP), a través de su bancada, la decisión del presidente Pedro Pablo Kuczynski de sacar del fragor político cotidiano a su primer vicepresidente constituye una decisión no solo sensata sino prudente y responsable.

Así, parece una movida inteligente enviar a Martín Vizcarra como embajador en Ottawa, Canadá, en un contexto en el que no se puede asegurar que PPK culmine el mandato presidencial para el que fue legítimamente elegido para todos con la excepción de esa barra brava que es la bancada parlamentaria de FP.

La posibilidad de que PPK no termine su mandato no tiene nada que ver con su edad, pues si bien es obvio que cuando uno tiene más años está más cerca del final, el presidente exhibe mejor salud que muchos políticos menores que él.

El riesgo es otro y es, evidentemente, político: la agresiva absurda de FP. Cuando es escucha en el congreso a gente como Héctor Becerril, Alejandra Aramayo o Daniel Salaverry hablar de la autorización para el viaje indispensable de PPK a la ONU y al Vaticano, solo se puede constatar que a esta gente le sobra el ímpetu que le falta a su inteligencia.

Como van las cosas, la hipótesis de que FP quiera derribar al presidente PPK para satisfacer la pataleta irreparable de Keiko Fujimori es obvia.

Berrinche que ha encontrado en el Apra a un socio entusiasta, en la coincidencia de ver maneras de protegerla a ella y a Alan García de las acusaciones que penden sobre ambos.

Quien no quiera ver que FP apunta cada día con más evidencia en esa dirección no está viendo un peligro real para la institucionalidad en el país.

En ese escenario, sacar al primer vicepresidente del fragor político cotidiano para que esté blindado de la belicosidad que acompaña a FP, con el fin de que pueda reemplazarlo sin problemas si la circunstancia lo requiere, parece sensato.

Mauricio Mulder ha dicho que con el envío de Vizcarra a Ottawa “le estarían dando unas vacaciones pagadas por todos los peruanos, parece premio porque en la embajada de Canadá no creo que tenga demasiada chamba”, lo cual implica una visión bastante mediocre del Apra respecto del servicio diplomático.

Fernando Belaunde también envió, durante su segundo gobierno, a su primer vicepresidente Fernando Schwalb López Aldana a Washington. PPK actúa con prudencia, en este contexto enrevesado por la vocación antidemocrática de Fuerza Popular, al también enviar a Vizcarra a Ottawa.