las drogas y la perspectiva de género

1 Jul 2017 | 0:05 h

Hay ciertos conceptos como la “perspectiva de género”, la “inclusión social” y el “enfoque basado en derechos humanos” que a veces dejan la sensación de no existir en el mundo real; existen más bien en la teoría y al momento de diseñar políticas y programas, pero no en la práctica y a la hora de la verdad.

Hablando del consumo de drogas, particularmente la prevención, el tratamiento y la rehabilitación, ¿qué quiere decir la “incorporación de la perspectiva de género?”.

Se trata de un enfoque que busca tener en cuenta las necesidades y circunstancias específicas de las mujeres y las niñas, pero ¿por qué? ¿No somos todos iguales? Es justamente por ser iguales que debemos diferenciar y, así, poner fin a la discriminación contra las mujeres.

Las estadísticas hablan su propio lenguaje. Mientras que las mujeres constituyen un tercio de las personas que consumen drogas en todo el mundo, solamente una quinta parte de las personas que reciben tratamiento son mujeres. De acuerdo con la última encuesta de población general realizada en el Perú, solamente dos de cada diez personas que demandan tratamiento son mujeres.

Las mujeres con niños y las mujeres embarazadas son particularmente vulnerables, para no hablar de las que están privadas de libertad y las que son explotadas en el comercio sexual. A veces, las mujeres no son admitidas en programas de tratamiento residenciales por tener hijos, o al menos no se les brinda ningún tipo de apoyo para el cuidado de los hijos. A menudo, las mujeres no buscan tratamiento por miedo a perder la custodia de sus hijos.

Las consecuencias son reales y pueden ser fatales. Es un hecho que el embarazo y la maternidad para muchas mujeres son factores de motivación para iniciar tratamiento, pero cada vez que una madre no accede o no recibe tratamiento, su propia salud y la de un bebé o de un niño corren peligro.

Hoy, el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, es una buena ocasión para recordarnos que no solamente hay que eliminar el estigma asociado al consumo de drogas, sino también el de la discriminación contra las mujeres.

Aunque los programas de tratamiento exclusivamente femeninos siguen siendo relativamente novedosos en el Perú, están teniendo una gran acogida entre las mujeres en otros países. Por lo general, las mujeres se sienten más comprendidas y cómodas. La disponibilidad de asesoría individualizada y la prestación de servicios de guardería infantil suelen ser otros elementos claves.

En las palabras de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), el objetivo final es “ayudar a las mujeres a recuperar el control de sus vidas, mejorar su salud personal y permitirles reestablecer unas relaciones sanas con sus hijos, familiares y comunidades”.

Nuestras comunidades necesitan mujeres sanas, seguras y productivas para prosperar. La “perspectiva de género”, la “igualdad de género” y el “empoderamiento de las mujeres” no son meros conceptos académicos; son verdaderos bloques de construcción de sociedades más justas e inclusivas. Para el bien de todas y todos.

(*)Representante de la ONU contra la Droga y el Delito para Perú y Ecuador (UNODC)

La “perspectiva de género”, la “igualdad de género” y el “empoderamiento de las mujeres” no son meros conceptos académicos; son verdaderos bloques de construcción de sociedades más justas e inclusivas.

Te puede interesar