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La demanda ante La Haya, por José García Belaunde

Al mismo tiempo que el agente peruano ingresaba al Palacio de la Paz en La Haya, en el Perú, Alan García se presentaba ante el pleno del Congreso. Se iniciaba así un proceso que culminaría, exitosamente, cuatro años después.

Por: José A. García Belaunde (*)

Hace pocos días se recordó el décimo cuarto aniversario de la presentación de la demanda del Perú ante la Corte Internacional de Justicia, para la delimitación marítima con Chile.

Como quiera que fui uno de los protagonistas, quisiera repetir una historia que es raro ejemplo de continuidad política, porque cubre tres gobiernos democráticos sucesivos, el de Alejandro Toledo, que de alguna manera da comienzo al proceso; el de Alan García que cubre el período que va desde la publicación de las líneas de base, luego la presentación de la demanda, y finalmente la elaboración de la memoria, así como la réplica a la contramemoria chilena; y el de Ollanta Humala, que se responsabilizó de la fase oral, recibió el fallo y lo implementó.

Cuando en diciembre del 2006 se conoció el proyecto de ley chilena sobre delimitación de la nueva región Arica-Parinacota, que fue protestado firmemente por el gobierno peruano, Alan García llegó a la conclusión de que no había alternativa sino demandar a Chile. Para ello hubo que hacer un trabajo riguroso, empezando por elaborar las líneas de base para la delimitación marítima, con cartógrafos peruanos y consultando a especialistas extranjeros. Fueron estas publicadas el mismo día del terrible terremoto de Ica. Tocó, seguidamente, contratar a los abogados, a quienes entrevisté personalmente, lo mismo que al juez ad-hoc, un distinguido jurista y expresidente de la Corte, y designar como agente al entonces ministro de Defensa Allan Wagner, quien ya había sido canciller y cuya experiencia diplomática le permitiría, como así fue, liderar eficazmente tanto al numeroso equipo peruano de diplomáticos, abogados, marinos, historiadores y geógrafos, como a los juristas internacionales.

Con base en un borrador elaborado por el profesor Alain Pellet, los abogados peruanos Marisol Agüero, Eduardo Ferrero, Roberto Mc Lean y Juan José Ruda redactaron la demanda muy prolijamente, para evitar cualquier yerro que pudiese ser utilizado para desestimarla.

Al mismo tiempo que el agente peruano ingresaba al Palacio de la Paz en La Haya, en el Perú, Alan García se presentaba ante el pleno del Congreso. Se iniciaba así un proceso que culminaría, exitosamente, cuatro años después.

(*) Excanciller del Perú.