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El Perú, una maravilla en cada página

“Las oportunidades para nuestros autores e industria editorial son aún escasas y por eso merecen todo nuestro respaldo. Son ellos quienes tejen nuestra historia”.

Por Diana Álvarez-Calderón, exministra de Cultura.

En el 2014, tuve el privilegio de dirigir, junto con un equipo fabuloso, la organización de la delegación peruana para la Feria Internacional del Libro de Bogotá-FILBO, una de las experiencias que con más gratitud recuerdo de mi período como ministra de Cultura. El compromiso de participar como país invitado lo había tomado el ministro Luis Peirano, así que no había ninguna duda de que se trataba de una magnífica oportunidad para promover a nuestros autores y desarrollar nuestra industria editorial.

El gobierno del presidente Humala trabajaba en la puesta en marcha de la Alianza del Pacífico, de manera que era trascendental que nuestra presencia fuera relevante. La visión era forjar un eje cultural como primer paso hacia una integración continental. Nuestro grupo de trabajo, con ambición, esfuerzo y entusiasmo, decidió llevar una representación del Perú en toda su extraordinaria complejidad y riqueza cultural. Queríamos dejar una huella indeleble en el imaginario de los bogotanos.

Por dos semanas, el Perú estuvo presente en universidades, bibliotecas públicas, colegios, teatros, centros culturales y hasta cárceles, llevando lo mejor de su literatura, cine, artes visuales y escénicas, música, gastronomía, artesanía y folclor. Toda una experiencia sensorial. Como resultado, el Perú batió todos los récords de la feria y se posicionó como el mejor invitado de honor en la historia de la FILBO.

Por ello, resulta penoso el desplante del ministro de cultura, Ciro Gálvez, hacia un grupo de figuras prominentes de nuestra literatura nacional. Desdeñar a nuestros autores es una falta de respeto y un golpe a nuestra dignidad colectiva, como lo demuestran las posteriores renuncias de varios autores a participar del evento. Nuestra participación en la 35 Feria Internacional del Libro de Guadalajara, uno de los eventos literarios más importantes del continente, ha quedado deslucida.

“El Perú, una maravilla en cada página”, fue el lema de la FILBO 2014. En un país como el nuestro, la cultura es su más preciado baluarte. Sus múltiples expresiones son motivo de orgullo por las infinitas conexiones que tienen con nuestra identidad e historia milenarias. También es nuestra carta de presentación al mundo y nos proyecta como un país que sabe mirar hacia el pasado para construir su futuro y reinventarse permanentemente.

Las oportunidades para nuestros autores e industria editorial son aún escasas y por eso merecen todo nuestro respaldo. Son ellos quienes tejen nuestra historia, dejan testimonio de nuestro tiempo y le confieren un sentido a nuestra existencia. Como ha afirmado nuestro Nobel, Mario Vargas Llosa, la literatura nos sirve para protestar contra las insuficiencias de la vida.

El trabajo resulta fácil cuando se escucha a los especialistas. Ellos saben más que uno.