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Investigación necesaria

Ministro del Interior dice que no permitirá “actos de terror de nadie”.

Las acciones terroristas no tienen ideología. Sirven para sembrar el caos, aterrorizar, amedrentar. Sus acciones se dirigen contra personas o grupos a los que considera “enemigos” y hace uso de la fuerza contraviniendo normas establecidas.

Es el caso del grupo autodenominado La Resistencia, que ha actuado abiertamente en acciones violentistas, con grabaciones, detalles, identificación de participantes, etc. Hay incluso declaraciones de sus integrantes hablando de contar con armas para enfrentar al Gobierno.

Durante la campaña electoral, este grupo realizó acciones contra funcionarios públicos que en esos momentos tenían el manejo de las elecciones. Plantones en los hogares y centros de labores, potencial secuestro, agresiones verbales, amenazas contra la familia. También fueron víctimas políticos y periodistas.

Actuaron también contra locales partidarios, contra militantes de otras organizaciones y un sinnúmero de tropelías que buscaban crear el caos y la intervención policial y militar para acrecentar la zozobra mientras se denunciaba un fraude inexistente.

La polarización no cesó con el final de las elecciones y el triunfo de Pedro Castillo, por el contrario, se potenció. En varias ocasiones, las huestes de estos grupos que se alinean con el fujimorismo y sus aliados trataron de tomar el Centro de Lima protagonizando enfrentamientos y alto grado de violencia física.

La agresividad que muestran a los contendores políticos o quienes discrepan con el fujimorismo se ha trasladado a las calles y ha dado ejemplo a desadaptados, que desatan agresiones verbales de alto calibre contra quienes no gozan de sus simpatías políticas. Es el caso del fiscal Avelino Guillén y el periodista Jaime Chincha.

El ministro del Interior, Juan Carrasco, ayer finalmente señaló que encargará la investigación de este grupo, al que consideró una organización criminal, y aseguró “que no permitirá ningún acto de terror de nadie”. Las acciones de este grupo violentista han sido difundidas masivamente por los medios de comunicación, por lo que ya existe identificación de algunos de sus integrantes. Ahora hay que investigar a fondo el financiamiento que permite su subsistencia y la estrategia que se esconde detrás de su accionar violentista.

Debe ser el camino del fin de este tipo de organizaciones que quieren imponer a punta de palo lo que no lograron ganar en las urnas.