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Suspensiones nada perfectas

“Pensemos en los trabajadores, pensemos en las familias y en el trabajo digno. Y en última instancia, ¿por qué el miedo a debatir la propuesta?”.

Por Sigrid Bazán

Hablar de la suspensión perfecta es abordar una de las principales preocupaciones de los trabajadores y organizaciones sindicales con los cuales venimos trabajando desde mucho antes de ser congresistas y que recogen las demandas de miles de personas quienes, desde abril del año pasado, se han visto privadas de sus salarios a razón de la suspensión perfecta exprés regulada en el Decreto de Urgencia N° 038-2020.

Ciertos sectores han pegado el grito en el cielo porque creen, o buscan creer, que este proyecto hará quebrar a miles de empresas, sobre todo micro y pequeñas empresas, lo cual es completamente falso. En primer lugar, la figura de la suspensión perfecta ya existe en el régimen general y su procedimiento está regulado en el Decreto Legislativo N° 728. Así, empresas que lo requieran, por una situación económica crítica, pueden acogerse a esta figura, con todas las garantías y procedimientos regulados en la ley.

Lo que nuestra propuesta busca es combatir, precisamente, el uso abusivo de esta figura, es decir, la suspensión perfecta exprés, ya que el DU 038-2020 permite a las empresas, con solo una declaración jurada, suspender a sus trabajadores sin límite de tiempo. Y ello no es justo para los trabajadores y sus familias, algunos de los cuales han estado sin ingresos por más de un año. Sería justo preguntarle a las personas que critican si saben lo que es vivir un año sin sueldo, mientras sus empleadores reciben millones de soles en créditos del Estado.

De hecho, el portal Ojo Público identificó en un reciente informe a 5.013 empresas que recibieron créditos de Reactiva, por un total de S/ 3,584 millones, y suspendieron a 142.976 empleados. De estos trabajadores, el 74% laboraba en 817 grandes compañías.

Por otro lado, las solicitudes de suspensión perfecta han ido disminuyendo en el tiempo. Tal como lo indica la información publicada por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, a abril de 2020, cuando se publica el DU 038-2020, hubo 18.246 solicitudes de suspensión, en mayo, 11.487, en junio, 2.907, y así, han ido disminuyendo hasta registrar 212 en diciembre de 2020. Por ello, las falsas alarmas que buscan desarmar nuestra propuesta carecen de fundamento porque la derogación de una norma lesiva para los trabajadores no va a generar el colapso económico de las empresas.

Pensemos en los trabajadores, pensemos en las familias y en el trabajo digno. Y en última instancia, ¿por qué el miedo a debatir la propuesta? Conversemos, debatamos, escuchemos a los trabajadores, quienes son los que viven en carne propia la penuria de quedarse sin ingresos. Una de las lecciones que debe dejarnos la pandemia es la de pensar en el otro, en ser empáticos, no en mirar del otro lado, desde una posición de privilegio. Es una lección que algunos personajes se niegan a aprender, pero para ello estaremos nosotros desde esta trinchera, luchándola.