Editorial Editorial

Editorial

La República

Más columnas

Editorial Editorial

Respetos guardan respetos21 Jun 2021 | 5:05 h

Editorial Editorial

Basta ya20 Jun 2021 | 6:02 h

Editorial Editorial

Una señal de concordia19 Jun 2021 | 5:35 h

Editorial Editorial

Guarden los machetes18 Jun 2021 | 6:06 h

Desbalance electoral

La campaña electoral de segunda vuelta ha estado envuelta en psicosociales y todo tipo de fakes news.

En el cierre de campaña, los psicosociales de todo tipo recorren la ciudad, provocando alerta, ansiedad y temor. A la creciente especulación sobre el dólar, la gasolina, los alimentos, se suman noticias falsas sobre supuestos amotinamientos, protestas, asonadas, etc. Todos los fake news siguen el mismo patrón. Me dijeron, alguien que conoce a alguien más, lo escuché o lo leí en alguna red social. En resumen, una cadena en la que se pierde el origen, la fuente de la que están emanando todas las medias verdades y mentiras completas que han caracterizado este proceso electoral. Y más intensamente esta segunda vuelta.

Y para colmo, seguimos soportando esta prohibición bizantina que no permite la difusión de encuestas en la semana previa a los comicios, lo que agudiza el clima de inestabilidad y permite que cada quien elija el pronóstico que más se ajusta a su deseo y lo lancé a las redes sin más ni más. El objetivo que se persigue es que el día domingo nos sintamos influidos por esta ola de temor y desconcierto. Temor a expresar opinión, temor a elegir con libertad, temor a actuar como un ciudadano dotado de pensamiento crítico y capaz de analizar los contenidos de una campaña que se ha caracterizado por esta recarga negativa de antivalores, de ataques y de agresividad.

Ya no solo ha sido la falta de equilibrio informativo que deberá ser materia de estudios y de reflexión por parte de la academia, los políticos, así como de los profesionales de la comunicación. Después de las sesgadas transmisiones de los mítines de campaña, la evidencia del desequilibrio informativo es imposible de negar. Todo el cargamontón mediático ha sido difícil de digerir, porque nos hemos visto desprotegidos por una autoridad electoral que no ha sido capaz de mediar ante esta demostración apabullante de dinero, poder y privilegio.

Así llegamos al domingo 6, abrumados por la campaña del miedo, impactados por las expresiones de odio, e incapaces de determinar la verdad o la mentira ante la saturación de fake news.

Sin duda, hemos sido afectados por las restricciones para conocer y evaluar las dos propuestas electorales en competencia y poder adoptar nuestros propios puntos de vista. La democracia exige tolerancia y debate de ideas, que han sido muy escasos en esta campaña.