Pilar Ortiz de Zevallos

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Las regiones norte y sur en la independencia

“La región sur abarcaba el alto y bajo Perú, territorios integrados desde muchos aspectos”.

La hacienda Punchauca ubicada en Carabayllo fue el escenario inicial de una serie de conferencias (mayo- junio de 1821) entre San Martín y La Serna, para intentar hallar una salida pacífica a la independencia. Estas reuniones se dan en la etapa donde ambos bandos se sintieron compelidos a negociar.

Se había ganado el norte peruano a la independencia en 1820, pero San Martín veía cada vez más difícil la subsistencia y permanencia del Ejército Libertador en Huaura. Por otro lado, la situación crítica de Lima, debido al desabastecimiento y a las epidemias, así como las derrotas sufridas por los españoles ante las fuerzas de Arenales, obligaban al virrey a buscar una negociación con los patriotas.

Muchos historiadores consideran Punchauca el primer encuentro diplomático en el proceso independentista. Fue allí donde San Martín expuso sus planes de monarquía constitucional para el Perú, cuyo rey provendría de la familia real española. La propuesta del virrey llegaría días después.

En ella, los realistas plantearon trazar una línea divisoria, de este a oeste por el río Chancay, para establecer dos regiones: la región centro-sur donde regiría la Constitución española con una Junta de Gobierno presidida por el virrey; y la región norte gobernada por los patriotas.

Esta propuesta divisoria tenía raíces en las diferencias socioculturales entre ambas regiones, y en las diferentes circunstancias vividas en ellas durante el virreinato. La región sur abarcaba el alto y bajo Perú, territorios integrados desde muchos aspectos.

Así mismo, los movimientos insurgentes de Tupac Amaru (1780-1781) y los de la Junta de Gobierno del Cusco (1814-1815) motivaron una intensa represión. Tener al sur bajo control realista favorecía los planes del virrey de gobernar la región.

Para la historiadora Scarlett O’Phelan, la posibilidad de dividir el territorio peruano en dos regiones pondría en evidencia la falta de comunicación y conexión entre ellas. A pesar de ello, fue en Ayacucho, en el sur peruano, que los patriotas venidos del norte sellaron nuestra independencia.

(Cita: Scarlett O’Phelan: “El norte patriota y el sur realista. La división territorial del Perú en el contexto de la independencia (1820-1824)”. En Territorialidad y poder regional de las intendencias en las independencias de México y Perú).