Diego García Sayán

Diego García Sayán

Atando cabos
Abogado y Magister en derecho. Ha sido ministro de Relaciones Exteriores (2001- 2002) y de Justicia (2000- 2001). También presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Actualmente es Relator Especial de la ONU sobre Independencia de Jueces y Abogados. Autor de varios libros sobre asuntos jurídicos y relaciones internacionales.

Más columnas

Diego García Sayán

Powell y el Perú21 Oct 2021 | 8:30 h

Diego García Sayán

El olvido que seremos07 Oct 2021 | 7:41 h

Diego García Sayán

Más derechos humanos con el internet23 Set 2021 | 8:41 h

Diego García Sayán

Carta democrática: 20 años de marchas y contramarchas09 Set 2021 | 7:44 h

Hay golpes en la vida...

“No me cabe duda que hubiéramos comentado todo esto con Rafael Roncagliolo, Rafo. Y coincidir en que si en esta ocasión no se aplica la Carta eso sería muy grave...”.

Así como tiempos oscuros atosigan la salud mundial, la insaciable vocación autoritaria asoma vorazmente en nuestra polarizada región latinoamericana. Tentaciones que suelen arrancar por el socavamiento a la división de poderes, sacan cabeza en varios países. En estos días le tocó a El Salvador, pero los tiempos son hoy amenazantes para la democracia en varios lados.

En El Salvador se acaba de dar un frontal y evidente golpe a la democracia desde el gobierno del presidente Bukele. Él se ha tomado esta semana las Cortes y la Fiscalía General, como si fuera su chacra en lamentable decisión de la recién instalada asamblea legislativa. Impuso la destitución, sin proceso previo ni derecho a la defensa, de la Sala Constitucional de la Corte Suprema –equivalente del Tribunal Constitucional– y al Fiscal General. E hizo nombrar de inmediato, a la carrera, sin concurso ni transparencia alguna, como lo hacen los dictadores, a los sustitutos. Otros altos cargos (Defensoría del Pueblo y Contralor General) les seguirían.

¿Es esto duradero, viable? En el cortísimo plazo, tal vez, sí. Sin embargo, ningún país puede aislarse dentro de una burbuja y confrontar reglas y estándares internacionales en cuya elaboración y aprobación el propio país participó. De más está decir que atropellar la independencia de magistrados y de la fiscalía viola también la Constitución salvadoreña (art. 172) y un abanico amplio de estándares y normas internacionales violados al atropellar el tribunal y la fiscalía.

Entre ellos el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, los Principios Básicos sobre independencia judicial y las Directrices sobre la Función de los Fiscales, en el ámbito de la ONU. Y la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la jurisprudencia vinculante de la Corte Interamericana (a partir de casos como el del Tribunal Constitucional vs. Perú del 2001). Todo; de un plumazo. Ya se ha pronunciado el Secretario General de la ONU demandando “respeto a la Constitución y a la separación de poderes”, el Secretario General de la OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos rechazando las destituciones. Como Relator de la ONU sobre independencia judicial lo hice prontamente apenas me informé de hechos tan graves.

Pero el principal reto se les presenta hoy a los países de América que tienen a la mano la poderosa herramienta de la Carta Democrática Interamericana, iniciativa peruana, cuando se cumple su vigésimo aniversario. Como canciller del Perú me correspondió presidir en Lima en setiembre del 2001 la asamblea de la OEA que la adoptó. La sede no fue escogida al azar sino como señal interamericana de reconocimiento de la iniciativa peruana inspirada en experiencias como el nefasto “autogolpe” de 1992.

No me cabe duda que hubiéramos comentado todo esto con Rafael Roncagliolo, Rafo. Y coincidir en que si en esta ocasión no se aplica la Carta eso sería muy grave. Que, ante una flagrante alteración del orden constitucional, establece (art. 20) que cualquier Estado o el SG de la OEA puede convocar al Consejo Permanente; este, a su vez, a una sesión extraordinaria de la asamblea general. Si el SG no lo hace, honraría el compromiso del Perú con la democracia impulsar y concertar acciones ahora poniendo en acción a la adormecida OEA.

Rafael Roncagliolo. La semana pasada estaba impulsando la declaración pública de varios latinoamericanos por el cierre de la base en Guantánamo. Siempre Rafo con ideas y propuestas sobre temas que requerían reacción, abierto al diálogo y a la reflexión creativa. Estaba ya atento a su siguiente iniciativa; para compartirla con él y sacarla adelante.

Nunca llegó. Tiempos estos terribles en los que la vida es acechada y atacada de forma persistente y grosera, asomándose implacable en todo rincón. Ahora fue Rafo, gran peruano, ciudadano y amigo. Y quedaron varias y nuevas cosas pendientes en estos tiempos oscuros. Mi homenaje afectuoso y respetuoso a lo que aportaste, Rafo, y mi saludo entrañable a tu familia y entorno inmediato.