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Nadie es pobre porque quiere

En el Perú, más de 6.4 millones de personas se encuentran en situación de pobreza, es decir, un 20.5% de la población del país, según el último informe del Instituto de Estadística e Informática (INEI).

Pedro A. Castro Balmaceda.

Hace 14 años, nació José en el distrito de Lalaquiz, provincia de Huancabamba, en la sierra de Piura, el caserío donde vive no tiene agua potable, tampoco luz, el colegio más cercano está a 2 horas caminando. Y por estás épocas de pandemia, las tablets nunca llegaron, pero eso no importa porqué tampoco hay internet. José quiere estudiar y salir adelante, pero mezcla sus actividades escolares entre la mala señal de su radio a pilas y las faenas en el campo con su padre. Paralelamente, hace 14 años también, nació Jorge, él vive en la ciudad de Piura, actualmente divide su tiempo entre sus clases virtuales, juegos de video y una que otra actividad que pueda realizar en el jardín de su casa. Los padres de Jorge han trabajado mucho –al igual que los padres de José– para poder darles todas las comodidades que estén a su alcance. Lamentablemente ambos casos tienen pocas similitudes, pero innumerables diferencias.

Estoy convencido que la desigualdad es hereditaria, que si naces en un hogar pobre es probable que mueras siendo pobre, a diferencia de nacer en un hogar con todas las comodidades para poder salir adelante. No estamos hablando de “quitarle al rico para darle al pobre”, ni de menospreciar los esfuerzos de nuestros antepasados para lograr salir adelante, me refiero –estrictamente– a la falta de oportunidades, a las desigualdades creadas por un Estado disminuido a su mínima expresión, a la falta de gestión de los gobiernos locales y regionales y, claro está, a la corrupción que termina desviando fondos antes que construir postas, colegios, servicios básicos y carreteras. En conclusión, la realidad del Perú es que unos inician la partida, de una vida llena de trochas y espinas, con zapatillas y otros sin zapatos; entonces cabe la pregunta: ¿A quiénes les será más fácil la carrera?

No he leído falacia más absurda, en estos últimos días, que decenas de personas repitiendo en corillo “el pobre es pobre porque quiere”, cuando aluden a personas que se encuentran inmersas en un contexto –o espiral– de pobreza, considero esta una de las frases más desafortunadas para buscarle explicación, ya que nadie elige nacer pobre, ni vivir pobre toda su vida. En el Perú, más de 6.4 millones de personas se encuentran en situación de pobreza, es decir, un 20.5% de la población del país, según el último informe del Instituto de Estadística e Informática (INEI). Si te encuentras en ese otro porcentaje que pudo salir adelante, con carencias o no, pero que lo logró, al fin y al cabo, no menosprecies la suerte del resto, nadie critica tu esfuerzo. Pero sí nos toca –desde nuestros privilegios– buscar soluciones conjuntas para que este país pueda remar hacia un mismo norte, donde las carreras de la vida empiecen en igualdad de condiciones y solo se diferencien por actitudes, aptitudes y no por personas descalzas.