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Candidatos se reperfilan

Los candidatos replantean estrategias y van por los públicos que les fueron esquivos en la primera vuelta.

Los candidatos Pedro Castillo y Keiko Fujimori han iniciado sus campañas y replanteado sus estrategias, para lograr alcanzar el 50 por ciento más uno, necesario para ganar las elecciones este 6 de junio. Pedro Castillo necesitaba redefinir su imagen y definir mejor sus planes de gobierno. La candidata del fujimorismo debía recuperar el espacio perdido en regiones del país que fueron sus bastiones y que han virado ahora en favor del candidato del lápiz.

El profesor Pedro Castillo está sumido en la tarea de reperfilar la imagen de dirigente sindical y proyectar sus propuestas hacia el escenario real del 28 de julio para convencer a los renuentes. El mensaje del candidato del lápiz busca bajar los decibeles de una campaña del miedo que ha empezado a chirriar y tener eco.

¿Qué ha remarcado? Su distancia del terrorismo y de todos los extremismos al que lo han vinculado en estas semanas. Dice no tener simpatías por Nicolás Maduro y quiere promover el nacionalismo en su relación con las transnacionales, a las que no expropiará, sino con las que renegociará contratos.

También ha precisado que el único vocero autorizado es él, que se distancia de su entorno más complicado y que convocará a los mejores profesionales para dirigir los destinos del país. Hasta ahí, todo bien. El tren de aterrizaje que requería su propuesta ya ha bajado y ahora se espera que, una vez instalado en la realidad, todo sea más manejable.

La candidata del fujimorismo logró superar el bloqueo judicial y obtuvo permiso para empezar su ronda de visitas. Eligió el centro del país para desplegar su campaña, bajo algunas premisas que buscan marcar la diferencia entre la propuesta “comunista” de Castillo y la más “autóctona” de ella, en una polarización que procura aumentar el antivoto del cajamarquino.

También ha dirigido sus baterías a promover los éxitos del gobierno de su padre –hoy sentenciado a 25 años por actos de corrupción y violación de DDHH– y a mencionar el período de encarcelamiento vivido por ella, hasta que el riesgo del Covid-19 hizo posible su libertad.

Se multiplican los ofrecimientos de más construcción de colegios y de dinero para las ollas comunes para reconectar a la candidata con los más pobres, con los segmentos D y E, donde Castillo, hasta el momento, resulta el líder indiscutible.

Esta etapa de redefinición de Pedro Castillo era necesaria. La reconquista de electorados que ahora parecen adversos era una movida más que cantada en la esquina de Keiko Fujimori. Ahora queda, con las flamantes encuestas en mano, saber si la estrategia da frutos.