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El bacalao de Troya

De aprobarse el establecimiento de la Reserva Nacional Dorsal de Nasca con el DS que incluye las irregularidades aquí descritas, el legado del gobierno del presidente Francisco Sagasti será el haber cedido las joyas de nuestro patrimonio natural a la ambición desmedida de las industrias extractivas.

Patricia Majluf Ph.D. – Oceana Inc.

La propuesta de creación de la Reserva Nacional Dorsal de Nasca (RNDN) ha sido vista con gran expectativa por la comunidad internacional. Perú es uno de los últimos países de la región en ponerse al día en sus metas de conservación marina y la RNDN ayudará a llenar ese vacío. Sin embargo, la que sería la primera reserva completamente marina y el área protegida más grande del país, lleva en el decreto supremo de su creación una seria amenaza, no solo para ella, sino para todas las áreas protegidas del Perú.

Para proteger a los montes submarinos, el principal objeto de conservación del área, se definió una zonificación vertical donde sólo se permitiría la pesca en la zona de aprovechamiento directo –por encima de los 1000 m de profundidad– quedando como zona de protección estricta las aguas por debajo de los 1000 m. Acordada esta zonificación, se estableció que la única actividad que no podría continuar una vez establecida la reserva sería la pesquería de bacalao de profundidad. Esta pesquería opera a profundidades mayores de 1000 m, utilizando espineles de profundidad, aparejo poco selectivo que daña los fondos marinos al ser colocado o recogido. Sin embargo, debido a que esta actividad era realizada por sólo seis embarcaciones de menor escala y que lo que pescaban dentro del área era muy poco (menos del 7% de su captura anual), el mismo PRODUCE concluyó en su informe técnico Nº47-2020-PRODUCE/DECHDI-llaguna, que ésta no se vería seriamente afectada por la creación de la reserva.

No obstante, cuando ya se daba por concluido el proceso de preparación del expediente técnico que sustenta la creación de la reserva, a último minuto personal del IMARPE y de PRODUCE presentaron nuevas observaciones, exigieron cambios en el expediente y como consecuencia se revirtió la decisión de excluir a la pesca de bacalao en el borrador del Decreto Supremo (DS) de creación del área. Asimismo, se insiste en incluir en el DS a la pesca de mayor escala y “se reconoce y respeta el ejercicio de las actividades extractivas de aquellos armadores pesqueros con derechos adquiridos o títulos habilitantes vigentes.”

Estos cambios son irregulares por varios motivos. Primero: la Ley de Áreas Naturales Protegidas (Ley 26834) explícitamente prohíbe en las zonas de protección estricta cualquier actividad fuera de las requeridas para el manejo y monitoreo del área y permite, de manera excepcional, el desarrollo de investigaciones científicas. Entonces, dar luz verde a la pesca por debajo de los 1000 m sería ilegal pues operaría dentro de la zona de protección estricta. Asimismo, el Reglamento de la Ley de Áreas Protegidas (D.S. 038-2001-AG) prohíbe las actividades extractivas de mayor escala al interior de las áreas protegidas – marinas o terrestres.

Segundo: la misma Ley establece que el ejercicio de la propiedad y de los demás derechos reales adquiridos antes del establecimiento de un Área Protegida debe hacerse en armonía con los objetivos para los cuales éstas fueron creadas. Esto no se aplica a un permiso de pesca, porque el mismo no otorga derechos sobre un área determinada, sólo autoriza a una embarcación a pescar uno o más recursos específicos, cuando y donde se encuentre permitido. Un permiso, más que otorgar un derecho, “tolera un uso”, permitiendo que particulares desarrollen su actividad pesquera sobre recursos que pertenecen a la Nación.

De tratarse de un derecho adquirido para pescar en todo el mar territorial donde no hubo restricciones al momento de su otorgamiento, implicaría, por ejemplo, que el Ministerio de la Producción no podría establecer medidas de ordenamiento pesquero como vedas o el cierre de áreas para la protección de juveniles o zonas de reproducción de alguna especie. Bajo esta premisa, reconocer permisos de pesca como “derechos adquiridos” no solamente es incorrecto, sino que contradice el marco regulatorio del sector pesquero.

Patricia Majluf.

Tercero: ¿por qué incluir en el Decreto Supremo permiso para la pesca de bacalao, la pesca de mayor escala y por qué reconocer el ejercicio de la pesca de aquellos armadores pesqueros con derechos adquiridos o títulos habilitantes vigentes? Ahí está el gran truco: los Decretos Supremos son normas de carácter general que reglamentan normas con rango de ley o regulan la actividad sectorial funcional a nivel nacional. Es decir, incluyéndolas en el DS adquieren el rango de norma que regula la actividad sectorial y sientan el precedente legal para que, a futuro, se permita la actividad industrial o de mayor escala en las áreas protegidas – marinas o terrestres, así se podrían vulnerar las zonas de protección estricta y se podría asumir que un permiso de pesca implica un derecho adquirido sobre un territorio marino.

Normalmente el Decreto Supremo que establece un área natural protegida no define usos ni zonificación alguna. Éstos se definen preliminarmente en el expediente técnico y finalmente en el Plan Maestro del área. Es por eso que se está haciendo tanto escándalo por cuatro o cinco barquitos que posiblemente ni pescan en la zona. Su inclusión en el DS es el caballo de Troya que violaría la Ley de Áreas Naturales Protegidas y su Reglamento y que debilitaría las pocas defensas que protegen a nuestro sistema de áreas protegidas – a todas, en el mar y en tierra firme– las abren a la extracción de mayor escala, crean derechos donde no los hay y rompen la última barrera que puede ser una zona de protección estricta.

De aprobarse el establecimiento de la Reserva Nacional Dorsal de Nasca con el DS que incluye las irregularidades aquí descritas, el legado del Gobierno de Transición del presidente Francisco Sagasti será el haber cedido las joyas de nuestro patrimonio natural a la ambición desmedida de las industrias extractivas. Presidente Sagasti Ud. puede corregir esta situación: evite dejar el legado nefasto de debilitar nuestro sistema de áreas protegidas, patrimonio extraordinario no sólo del Perú sino del mundo entero.