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Teatro sí, de todas maneras

La otra fue sobre unos policías que le ruegan a un paseante declararse culpable para así demostrar el poder de la ley.

Esta vez el Día Mundial del Teatro es como para llorar. Un universo de imaginación, oficio y diálogo lleva un año cerrado para muchos de sus fines prácticos. Pero nuevos y antiguos elencos han mantenido abiertas las hoy numerosas salas de Zoom. Así, el grupo Impulso Nómada está presentando La campana, de Julio Ortega, como un rescate de lo que ya son los viejos tiempos.

Aquí la historia de Ortega: “Me acuerdo de sus orígenes. Debe haber sido a comienzos de 1964 cuando en la Plaza Francia, en una pausa de las clases, Silvio de Ferrari me preguntó si yo tenía una pieza de teatro o incluso dos, pues el TUC, que entonces dirigía Ricardo Blume, quería presentar a un autor peruano”.

“Me dio una semana para presentarle el material. De un cuento breve sobre el doble, resultó La campana. La otra fue sobre unos policías que le ruegan a un paseante declararse culpable para así demostrar el poder de la ley. Hubo un tercero, sobre la pareja casual. En La campana dos jóvenes se descubren presos dentro de una gran campana oscura”.

“Uno de ellos busca la salida, el otro prefiere dormir. Son, didácticamente, un mismo peruano hecho de fuerzas contrariadas. Luis Peirano y Coco Chiarella representaron a los personajes, y los hicieron creíbles. A Blume y al TUC les debo la ilusión de verdad que el teatro postula como remedio de melancolías”.

“Con el paso de los años la pieza ha sido montada repetidas veces en varias versiones e interpretaciones, entre ellas la pareja, el dualismo psíquico, la protesta y la resignación. En el 2016 Mirella Quispe Ramos, brillante directora en la Ensad, le dio una reinterpretación feminista y creíble”.

Irónicamente, la campana (llamada en realidad burbuja) es el nombre que se le da en Europa al método de las reuniones periódicas y espaciadas, cuidadosas y supervigiladas por el gobierno, de un número limitado de las mismas personas en la pandemia.

Impulso Nómada le ha dado a su versión de la obra de Ortega un clima circense, del lado bufo de este tipo de espectáculo. Dirigen Mario Lariva y Jared Portocarrero, actúan Leonardo Barrantes y Gianfranco Leguía. Hoy sábado es la última de las dos presentaciones. Todavía están a tiempo.