Patricia Montero

Patricia Montero

Palabra de Montero

Más columnas

Patricia Montero

¿Perder amigos en elecciones?12 May 2021 | 5:05 h

Patricia Montero

La verdad se abre paso05 May 2021 | 5:09 h

Patricia Montero

Responda usted, señor Castillo28 Abr 2021 | 5:09 h

Patricia Montero

Hablemos de lo importante21 Abr 2021 | 5:30 h

¿Qué ha cambiado? Nosotras

“Empoderadas y sin miedo, ya no permitimos que nos acosen, intimiden...”.

Hace unos días noté algo de lo que no me había percatado: ya no me da miedo pasar entre obreros de construcción civil o, en general, entre hombres agrupados en mancha en las calles. Tiempo atrás cruzaba a la acera de enfrente, aunque eso no siempre evitaba el acoso, las groserías ni las miradas lascivas. No me queda duda de que ellos podían sentir mi pánico. Y lo disfrutaban.

Ahora los miro, respiro y paso sin miedo, dispuesta a pechar a quien se atreva y armada con mi celular para registrar y hacer famoso al primer faltoso que se me cruce. Conversé sobre esto con otras mujeres, amigas mías, y resulta que vivimos experiencias similares. Entonces vino la pregunta lógica: ¿qué ha cambiado?

Nosotras, sin duda, empoderadas y sin miedo ya no permitimos que nos acosen, intimiden o culpen de la violencia de la que somos víctimas. Estamos más y mejor informadas. Hay una enorme tarea pendiente, pero algo está cambiando poco a poco.

¿Hay un cambio en los hombres? Sí, sería injusto no reconocer el esfuerzo de algunos, muy pocos aún, por admitir y abandonar actitudes machistas. Claro está, algunos por real convencimiento, otros por miedo a la sanción social o penal, pero lo importante es mantenerlos a raya.

Parece ser que las campañas, las sanciones más drásticas, visibilizar las actitudes machistas y violentas, contar nuestras historias, superar la vergüenza, apoyarnos y presionar a la sociedad van surtiendo efecto y allí radica la importancia de no desmayar en el esfuerzo ni en la lucha, aunque nos tilden de feminazis, exageradas, hipersensibles o histéricas.

Como escribí líneas arriba, el trecho por recorrer es amplio y extenso, y los cambios son aún imperceptibles en un país donde la violencia de género es la otra pandemia que sufrimos con una de cada tres mujeres violentadas física o sexualmente. Un país que ocupa el segundo lugar en América Latina por denuncias de acoso callejero, donde el 62% de mujeres entre los 18 y 55 años sufre violencia psicológica.

Y es en este contexto que sorprende y preocupa que el tema de género sea uno de los grandes ausentes en los discursos y debates electorales. Seguimos avanzando solas. La indiferencia mata.