Mirko Lauer

Mirko Lauer

Observador

Más columnas

Mirko Lauer

El mal menor14 Abr 2021 | 5:47 h

Mirko Lauer

Sombras de la segunda vuelta13 Abr 2021 | 2:34 h

Mirko Lauer

Los perdedores12 Abr 2021 | 3:39 h

Mirko Lauer

Hartos11 Abr 2021 | 4:50 h

Ganadorxs del debate

Ganar un debate electoral como el del domingo pasado significa puntos a favor.

Según el sondeo de América TV (casi 200 mil llamadas) Verónika Mendoza ganó el debate por un holgado margen. Estaba en ventaja desde la indumentaria, informal y seria a la vez, refrescante entre los ternos oscuros. Manejó mejor que los demás el estilo acometedor. Su lista de medidas novedosas en efecto lo parecía.

Al margen de las cifras mismas, nuestra percepción es que los dos más jóvenes resultaron bastante más atractivos que los mayores, y las dos mujeres estuvieron mucho más articuladas que los hombres. Mirando encuestas, la condición femenina puede seguir siendo un hándicap frente a la opinión electoral del país.

Ganar un debate electoral como el del domingo pasado significa puntos a favor. Sobre todo entre quienes le dedicaron un tipo de atención que no tuvo realmente a lo largo de la campaña, y así la pudieron comparar en vivo con sus rivales. Pero puntos a favor no necesariamente quiere decir votos a favor.

Fue un debate donde los cinco candidatos dijeron cosas aburridamente parecidas, y por lo tanto el estilo personal hizo mucha diferencia. Solo Mendoza y George Forsyth se dedicaron a explorar nuevos territorios; ella los nuevos radicales de esta pandemia, él el argumento de la juventud como partido político automático.

Los otros tres candidatos en lo esencial se dedicaron a cuidar los votos que ya les dan las encuestas. Lo cual produjo formas de repetición de discursos conocidos. Pero el público quiere la aventura de mañana, no la sensatez de ayer. La fragmentación de las intervenciones en minutos hizo a esas repeticiones incluso más repetitivas.

Quizás la verdad es más simple, y puede que el domingo haya habido muchos más simpatizantes de Mendoza haciendo barra desde sus aparatos. Pero aun así, la sensación de que ella ganó se tiene que haber transmitido a los demás espectadores del evento. Lo cual podría significar más oxígeno para una candidata camino del centro.

Por último, y como era inevitable, el debate fue un festival de la promesa, con bonos como cancha, oxígeno gratis para todos y vacunas en abundancia desde el 29 de julio próximo. Ningún participante se excusó de hacer una promesa inverosímil. En eso el próximo debate se va a parecer mucho al que acabamos de presenciar.