Humberto Campodónico

Humberto Campodónico

Cristal de mira

Más columnas

Humberto Campodónico

La propuesta: ahora es cuando12 May 2021 | 4:00 h

Humberto Campodónico

EE. UU.: ¿el fin del neoliberalismo?05 May 2021 | 3:46 h

Humberto Campodónico

Contratos-ley: ¿Tallados en piedra?28 Abr 2021 | 6:07 h

Paro de transportistas y transición energética

“Hay que terminar con el inmovilismo para que el transporte y los hogares no sigan dependiendo de los precios internacionales y entrar de lleno a la transición energética”.

Como es habitual, cada vez que suben los precios internacionales del petróleo también lo hacen los nacionales. Cuando el alza es fuerte, hay protestas de los gremios de transporte, esta vez también por los peajes. Las condiciones son terribles para el sector debido a la prolongada para por la pandemia, que ya ha quebrado a decenas de empresas.

El petróleo ha subido de US$ 40 a US$ 65/barril desde setiembre pasado hasta la fecha. Aquí, el diésel ha subido de S/ 9.30 a S/ 12.70 por galón de octubre 2020 a marzo 2021 (37%). El impuesto selectivo al consumo (ISC) de 18% equivale a casi 2 soles por galón (está incluido dentro de los S/ 12.70). Alzas similares han tenido las gasolinas (gasoholes).

Los transportistas piden la rebaja del precio y la devolución del ISC. No es la primera vez y se quejan porque el gobierno siempre firma acuerdos que, muchas veces, incumple. También protestan por el alto costo de los peajes y el aumento del transporte informal.

Para los neoliberales, “así es el libre mercado”. Si hay quiebras, que las haya y punto. Ojo, en el 2020 esa no ha sido la política del gobierno, que ha dado préstamos por S/ 60,000 millones con Reactiva 1 y 2, una parte de los cuales llegó a las empresas de transportes. Pero no alcanza.

La solución viene por dos lados. Una es el fomento de las energías renovables (solar, eólica) y para el transporte, la electromovilidad, para autos particulares y el transporte de larga distancia. Ya hay planes y deben impulsarse. Pero la transición energética toma su tiempo, pues hay que renovar todas las flotas.

La otra es el gas de Camisea. Su gran ventaja: contamina menos que el petróleo y el carbón. Es el “puente” para transitar hacia la emisión de cero gases efecto invernadero (1). Segunda ventaja: su precio es regulado. ¿Por qué? Porque en 1998 Shell devolvió gratis esos yacimientos al Estado −donde invirtió US$ 500 millones− ya que no hubo consenso para su explotación. Chau, precios internacionales.

El gas natural (GNV) es más barato que los derivados del petróleo y sustituye a la gasolina. Eso ya sucede en Lima con los autos particulares y, también, con el transporte público (el Metropolitano). Lo mismo debiera replicarse en el norte y el sur. En el caso del transporte pesado, el GNV sustituye a la gasolina y se han desarrollado tecnologías para que también sustituya al diésel.

Se necesitan políticas de Estado, con criterio técnico y amplia discusión: construir una red de gasoductos (incluido el del sur), fomentar la sustitución en el parque de transporte y, claro, masificar el gas a los domicilios donde tenemos un evidente retraso, pues el 90% de las conexiones está en Lima. Siempre Lima.

La condición sine qua non es que el país pueda decidir sobre el destino del gas natural, lo que hoy no puede hacer porque los hidrocarburos, una vez extraídos, ya no son del Estado sino del contratista. Esto implica una renegociación de los contratos para ejercer soberanía sobre el destino de los recursos. Porque, ¿saben qué?, el “dueño de la molécula” podría decidir que le conviene un destino distinto.

Es un tema de discusión, pero ya. Los recursos naturales energéticos no son un “commodity” más. En Estados Unidos se prohibió la exportación de petróleo desde 1980 −por razones de “seguridad nacional”− hasta el 2016 cuando volvieron a ser autosuficientes.

Al cierre de esta columna el paro nacional se ha ampliado a más regiones. No sabemos la solución: rebajar el diésel, devolver el ISC, bajar el precio de los peajes. Sí sabemos que las políticas y los cambios aquí mencionados no son “novedosos”: hace tiempo que se discuten. Hay que terminar con el inmovilismo para que el transporte y los hogares no sigan dependiendo de los precios internacionales y entrar de lleno a la transición energética.

1) Ver Transición energética incierta, 14 de marzo 2021, en http://bit.ly/2OKa8Ar.