Editorial Editorial

Editorial

La República

Más del columnista

Editorial Editorial

Matices electorales01 Mar 2021 | 5:32 h

Editorial Editorial

La espada de Damocles electoral28 Feb 2021 | 4:53 h

Editorial Editorial

La urgencia de abrir27 Feb 2021 | 5:19 h

Editorial Editorial

Machu Picchu vuelve a latir26 Feb 2021 | 5:39 h

Doble peligro

Mientras llega la vacuna, hay que seguir las medidas de bioseguridad que promueven las autoridades.

La segunda ola llegó con su cargamento conocido: faltan camas UCI, falta oxígeno, se duplican los precios de los medicamentos o escasean, ya hay cifras de tres dígitos en los índices diarios de fallecidos y en cada familia nos informamos de alguien del entorno que sufre o que ha perdido la vida por el terrible virus.

Con esta ola llegan también los que quieren sacar provecho de ella. Desde la crítica fácil de los candidatos en este proceso electoral del 11 de abril, o quienes buscan responsabilidades entre las autoridades, los jóvenes que salieron a marchar o quien sea el adversario político del momento.

Sabemos por la experiencia en otros países que la segunda ola llega reforzada por una serie de razones asociadas a limitaciones de la capacidad instalada, al cansancio natural de los médicos y personal de salud que ha batallado en primera línea, a las reparaciones y recambios que no se hicieron por la prolongada primera fase de la pandemia, es decir, una sucesión de hechos que sumados debilitan más el sistema de salud.

En algunos países atacados por la segunda ola ya se ha iniciado, incluso, la vacunación masiva. Este procedimiento no impide que el virus siga extendiéndose y mutándose, más agresivo.

Parece una reiteración, pero la práctica diaria de medidas de bioseguridad resulta ser, por el momento, la única tabla de salvación a la que aferrarse. Lavarse las manos frecuentemente, tener alcohol para desinfección cada vez que entremos en contacto con objetos o personas, guardar la distancia social de 1 metro y medio o 2 metros y, sobre todo, llevar una mascarilla que sea eficiente para protegernos del virus.

Podemos hablar de cuidados de segunda generación que, con una cepa más agresiva rondando, vuelven a ponerse en vigencia. Evitar los espacios cerrados, desinfectar los productos que entran en el hogar como celulares, relojes, llaves y anteojos, cambiar los zapatos en las entradas de la casa al ingresar y separar las ropas utilizadas además de un duchazo preventivo.

Es importante también saber que en esta segunda ola quienes han resultado ser vulnerables son las personas más jóvenes. Los casos graves se están presentando en personas que bordean la treintena. Esto no significa que quienes tienen enfermedades crónicas o son adultos mayores estén a salvo. Significa que hay que redoblar los esfuerzos para evitar el contagio mientras llega la vacuna y logramos erradicar el mal. Y sobre todo significa que si no hay razones de peso para salir a la calle, quédense en casa.