Mirko Lauer

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Webinar

"El webinar es el ingreso de la teleconferencia al mundo del intercambio público de ideas y de la competencia por auditorios".

En poco tiempo toda institución habrá presentado al público un webinar (web seminar, seminario en red) o más. Así la tecnología viene imponiéndose a las cuarentenas y los distanciamientos sociales del mundo. El zoom o programas parecidos ya están disponibles para cualquier reunión, incluso sin costo. El webinar es un paso adelante.

El formato de la teleconferencia, con o sin imagen, ya era cada vez más utilizado antes de la pandemia. Tenía a su favor permitir reuniones físicamente imposibles de otra manera, o por lo menos muy costosas. Entraba con más facilidad en las agendas de las personas. Ahora se ha vuelto prácticamente la única manera de reunirse, y no solo a la distancia.

El webinar es el ingreso de la teleconferencia al mundo del intercambio público de ideas y de la competencia por auditorios. Las pantallas han reemplazado a los auditorios, y expandido el alcance de las mesas redondas, hacia lo que de cierta manera es hoy un público cautivo. Todo parece ser ganancia en un sistema que compensa las imposiciones causadas por el aislamiento.

En el Perú los webinar todavía son relativamente pocos, y tienen algo de incipiente. La oferta no es muy variada, la calidad de la imagen es inestable, hay un sustrato de pequeñas contrariedades técnicas, que a veces pueden volverse críticas. Pero es evidente que el género ha llegado para quedarse y expandirse también aquí.

Hay resistencias. Algunos no nos acostumbramos a ver los rostros despegados del lenguaje corporal. Las intervenciones son, ¿cómo decirlo?, demasiado sucesivas, lo cual le da cierta rigidez a las sesiones. Sobre todo cuando las interrupciones entre participantes nunca tienen el atractivo de las presenciales.

Todo lo cual puede volver a un webinar demasiado largo (se están acortando), y se presta a la distracción del auditorio y hasta de los propios participantes. Nunca sabremos qué más está haciendo en casa quien nos mira. En el caso más extremo puede estar mirando otra reunión al mismo tiempo, o atendiendo las solicitudes de su teléfono.

La difusión del webinar es de las mejores compensaciones que ha traído la pandemia a las personas, y sus promotores pronostican mejoras tecnológicas que lo harán más amigable dentro de muy poco tiempo.