El Informante: Retrato de un régimen corrupto

Así como los comicios del 6 de diciembre brindan cifras del declive político del chavismo, ya es posible vislumbrar el contorno y los personajes de la megacorrupción que rodea al régimen venezolano.

8 Dic 2015 | 1:47 h

En las vísperas de las elecciones legislativas de Venezuela, dos expertos mostraron radiografías del país durante la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de Investigación que se celebró en Lima. Uno fue el periodista Ewald Scharfenberg, quien describió un alambicado proceso de concentración de medios progubernamentales, producto del cambio de propietarios de unas 25 empresas periodísticas. Otra fue Mercedes de Freitas, directora de Transparencia Venezuela. De Freitas mostró un cuadro de los principales casos de corrupción, y las rutas que podría seguir el periodismo para investigarla. El muestrario da cobijo a la idea de que Nicolás Maduro podría recibir, tras piedras, palos. Así, a los resultados de la derrota electoral del pasado domingo podrían sumarse otras malas noticias desde el exterior. Golpes a la manera de los procesos de la FIFA, provenientes de juzgados de investigación.

Cuentas millonarias

Una indagación transcurre en Andorra. Las autoridades del Principado buscan pruebas de un lavado de dinero de más de mil cuatrocientos millones de euros supuestamente cometido por directivos de Petróleos de Venezuela SA, PDVSA. El blanqueo se habría producido entre 2006 y 2012, cuando presidía la empresa Rafael Ramírez, nada menos que actual embajador del país ante las Naciones Unidas. La cosa reventó cuando a comienzos del 2015 el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos acusó a Banca Privada de Andorra (BPA) de blanquear capitales criminales. Las oficinas del banco fueron cerradas en Andorra y España y sus operaciones comenzaron a ser investigadas simultáneamente en los tres países.
 
El diario español ABC dice haber revisado documentación judicial de Andorra en cartas rogatorias dirigidas a las autoridades de Venezuela. Según el diario los pedidos de información conciernen a 24 personas, 42 sociedades y decenas de cuentas abiertas a funcionarios públicos o a políticos, con depósitos que suman ochenta millones de euros. Hay depósitos de cinco empresas chinas, en cumplimiento de un acuerdo estatal con Venezuela, a una sociedad controlada por Diego Salazar, primo hermano del entonces presidente de PDVSA. 154 millones de euros, por concepto de servicios, sin factura, y equivalentes al diez o quince por ciento del valor de obras asignadas a las compañías depositantes. 

Cofradía militar

Fidel Ramírez, hermano del embajador, también tenía cuenta en el BPA. En síntesis, Rafael Ramírez es centro de investigaciones en Andorra, España y los Estados Unidos, donde la hipótesis es que las cuentas encubrían sobornos y dinero procedente del narcotráfico. Un indicio de que las implicancias tocarán al régimen venezolano fue la reacción de Nicolás Maduro cuando en octubre pasado el diario The Wall Street Journal brindó detalles de las indagaciones norteamericanas:
 
—Mi solidaridad con el hermano Rafael Ramírez, víctima de una campaña contra su honor y dignidad —escribió en su cuenta de twitter—.  Conocemos tu rectitud, Rafael, un abrazo.
 
Las cartas rogatorias hablan abiertamente de delitos, entre ellos especulación cambiaria en el mercado negro. Un personaje central es el general Manuel Barroso, ex director de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), un organismo creado por Hugo Chávez en 2003 para evitar la fuga de capitales. En realidad fue un mecanismo de desvío de dinero hacia compañías creadas por la cofradía militar en el poder, y terminó siendo denunciado por los propios funcionarios del régimen. 

Barroso embarrado

Antes de dirigir CADIVI Barroso fue secretario de la Presidencia de la República. Según fuentes del Consorcio Iberoamericano de Periodistas de Investigación, en 2004, estando en ese cargo, tramitó pasaportes diplomáticos para Tulio Hernández y Gabriel Gil, dos supuestos asesores del ministerio de Economía que depositaron millonarias sumas en el BPA empleando la valija diplomática. Andorra identificó y detuvo a un beneficiario,  Norman Puerta, ex jefe antidroga de la policía venezolana. Hernández fue condenado por tráfico de heroína en el 2000, y Gil secuestraría un avión en 2010, por lo que recibió sentencia. La policía andorrana detuvo las transacciones, pero la investigación sigue abierta. 
 
En 2013, después de siete años en CADIVI, Barroso fue destituido por el ministro de  Planificación, Jorge Giordani. No le valió ser protegido de Maduro y sobre todo de Diosdado Cabello, segundo en el gobierno y presidente de la Asamblea Nacional. Convertido en una piedra en el zapato, Giordani fue también despedido. Ha declarado públicamente que la CADIVI entregó en forma irregular 25 mil millones de dólares a empresas fantasmas. 

Ojo a Diosdado

Mientras que a Ramírez se lo vincula más a sobornos, el todopoderoso Cabello es relacionado con el narcotráfico. Su caso tiene resonancia mundial desde que Leamsy Salazar, ex guardaespaldas de Hugo Chávez y actual cooperante de la DEA, declaró en febrero pasado a ABC que Cabello jefaturaba un  consorcio de narcotraficantes denominado el Cartel de los Soles. Contribuyó a la notoriedad que Cabello demandara a 22 directivos de los diarios El Nacional y Tal Cual, y del portal de noticias La Patilla, por el simple hecho de reproducir la noticia. Pero posteriormente The Wall Street Journal confirmó que Cabello es el objetivo de las investigaciones de fiscales federales en Nueva York y Miami basadas en decenas de declaraciones de narcos y ex funcionarios del régimen. La tesis es que buena parte de la droga que sale de Colombia hacia Europa lo hace desde Venezuela, por vía aérea y desde los puertos, con un apoyo de autoridades de confianza del presidente de la Asamblea Nacional.
 
Hasta ahora las investigaciones son reservadas pero Cabello, que se hizo multimillonario en el gobierno del chavismo, les teme lo suficiente como para no salir del país. Además de lo mencionado, Cabello es el centro de numerosas acusaciones por corrupción, tanto en Venezuela como en el exterior, pero ninguna investigación ha concluido con formalidad. Sin embargo, la situación cambiará cuando la oposición asuma su mayoría legislativa y el también vicepresidente de la nación pierda la presidencia de la Asamblea Nacional.

Nuevo contexto

La nueva situación permitirá, por primera vez desde que asumió el poder Hugo Chávez, investigar seriamente denuncias que hasta ahora eran presentadas como patrañas de la oligarquía nacional o del imperio norteamericano. Las cuentas de PDVSA, los dólares CADIVI, el narcotráfico, son solo primeros lugares en la larga lista presentada en Lima por Mercedes de Freitas. Se añade el manejo de las aduanas aéreas y marítimas, a cargo de José David Cabello, hermano de Diosdado, un superministro que sería el operador del transporte ilícito hacia el exterior. Está la indagación del uso de los fondos del desarrollo nacional y del dinero asignado a la población de bajos ingresos en el programa denominado Misiones. Están las investigaciones de las grandes obras de infraestructura y centenares de sospechosas contrataciones públicas.
 
—La nueva Asamblea Nacional iniciará investigaciones de todas las principales denuncias de corrupción desde condiciones completamente distintas —dijo De Freitas en la tarde de  ayer, cuando aún no se confirmaba que la oposición obtendrá mayoría calificada, esto es, capacidad para destituir a las autoridades judiciales chavistas. De cualquier modo, la nueva etapa ha comenzado, y grandes sorpresas de la gran corrupción están por llegar.

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