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México: Revelan detalles del último examen psicológico del Chapo Guzmán

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El estudio, fechado el 11 de octubre, muestra a un Joaquín Guzmán Loera muy diferente al de hace algunos años, derrotado, con pérdida de memoria y problemas de ansiedad.

La defensa de Joaquín “El Chapo" Guzmán viene preparando una legado por incapacidad mental que podría favorecer el narcotraficante y el último estudio psicológico, con fecha del 11 de octubre, que se le realizó confirmaría esta situación.

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El documento, al que tuvo acceso el diario El País, tiene como objetivo fundamentar su defensa frente a la extradición a Estados Unidos y los muestra ya no como un hombre violento, sino como un interno derrotado, con problemas de memoria y ansiedad.

En el informe el Chapo, al ser interrogado por los psicólogos, recordó su niñez junto a su abuela, quien tenía ganado y ordeñaba. Relató que desgranaba mazorcas para las gallinas y la ayudaba, pero el panorama cambió cuando habló de la violencia que sufrió.

“Me mandaba por una vaca y si no la traía, con una baqueta para las vacas me daba; me decía hínquese ahí y había que hincarse, si no me iba peor”, señaló. Esta habría sido su época, por decirlo así, más feliz.

Los psicólogos anotaron que el narcotraficante se negó a analizar su conducta y citó la fábula de la zorra y el cuervo para argumentar su silencio. Además, resaltaron que habló de sus tres esposas, hijos reconocidos y lo que no son también, pero no recuerda sus inicios en la delincuencia y tampoco su amistad con El Güero Palma.

Los especialistas también dejaron constancia de que el Chapo sufre cefaleas, náuseas, insomnio y estrés. Asimismo, no recordaría las cosas recientes, solo las pasadas.

“Me siento mal del cerebro, se me están olvidando las cosas, no me acuerdo de la toalla para ir al baño”, afirmó.

Se sabe que Guzmán está bajo un régimen especial en la cárcel que no le permite que salga al patio más de tres veces a la semana ni hable con sus guardianes y le limita la correspondencia.

Estas medidas, para la defensa del narcotraficante más temido de Latinoamérica, es una tortura por deprivación sensorial, algo que ya le estaría provocando daños mentales y desesperación.