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Nellie Bly, la periodista que se adentró en un manicomio y dio la vuelta al mundo en menos de 80 días

Pionera en el periodismo inmersivo y ávida escritora. La corresponsal de New York World rompió el récord de Phileas Fogg, personaje de Julio Verne en 1889. Con su valentía, logró romper diversas barreras de género.

Nellie Bly logró completar el viaje en 72 días, un día antes de lo que tenía previsto. Foto: composición LR/GLR/Librería del Congreso de EE. UU./"La vuelta al mundo en 80 días"
Nellie Bly logró completar el viaje en 72 días, un día antes de lo que tenía previsto. Foto: composición LR/GLR/Librería del Congreso de EE. UU./"La vuelta al mundo en 80 días"
Arantxa Pozo

Pocas historias son como las de Nellie Bly. Una mujer adelantada para su época que vivió de su pluma y, a través de ella, de sus extraordinarias anécdotas se mostró dispuesta a romper con las barreras de género. Siendo hija de un juez, Elizabeth Jane Cochran nació en 1864 en un pequeño poblado de Estados Unidos que tenía el nombre de su padre, Michael Cochran.

Nellie Bly también fue corresponsal durante la Primera Guerra Mundial. Foto: Librería del Congreso: Washington DC

Su padre falleció cuando ella tenía 6 años y su madre se enfrascó en una relación abusiva que culminó en divorcio. La precaria situación en la que quedó su familia obligó a la joven Elizabeth a abandonar la escuela y renunciar a sus sueños de ser maestra.

No obstante, la vida estaba a punto de sorprenderla con un nuevo sueño. En 1885, a los 21 años, Elizabeth leyó un artículo en The Pittsburgh Dispatch llamado “Para qué son buenas las chicas”, el mismo que criticaba a las mujeres por intentar forjarse una carrera, estudiar y alejarse demasiado del hogar.

De inmediato, y con una ávida prosa que reflejaba su incandescente ira, Cochran escribió una respuesta que dejó tan impresionado al editor del diario, George Madden, que le pidió que culminara el artículo y le ofreció un puesto en la redacción a tiempo completo.

Fue allí donde Elizabeth adquirió el seudónimo de Nellie Bly, bajo el cual abordaba temas sociales evadiendo los típicos tópicos femeninos de jardinería, moda o teatro. Su pluma generó rechazó en los anunciantes del diario, y ante las amenazas que recibió, decidió renunciar.

Nellie Bly escribió una respuesta al artículo “Para qué son buenas las chicas” de The Pittsburgh Dispatch. Foto: "Nellie Bly makes the news"

Tras un breve paso por México, donde trabajó como corresponsal extranjera durante el régimen de Porfirio Díaz, Nellie Bly consiguió su primera primicia para el diario New York World de Joseph Pulitzer. Es así que la intrépida reportera pasó 10 días recopilando información sobre los abusos y el trato inhumano dentro del centro de salud mental Blackwell’s Island antes de ser rescatada por el diario.

Su artículo “Diez días en un manicomio” despertó diversas reformas e inversiones para el tratamiento de las enfermedades mentales. Siguió su carrera como periodista inmersiva hasta que, en 1889, luego de leer “La vuelta al mundo en 80 días”, decidió emprender un arriesgado viaje que cambiaría su vida.

La vuelta al mundo en menos de 80 días

Después de obtener la aprobación de su jefe, John A. Cockerill, Nellie Blye se enfrascó en un extraordinario viaje en el que buscaría completar la hazaña planteada por Julio Verne en su novela. Incluso, la periodista logró conocer al escritor en el trayecto, a pedido personal de este y su esposa.

Cada ciudad a la que llegaba se convertía en el centro de un nuevo reporte que mantuvo en vilo a los estadounidenses, que comenzaron a participar de un concurso lanzado por el New York World para acertar en cuánto tiempo Bly completaría su viaje.

Portada del diario New York World con la hazaña de Nellie Bly. Foto: "Nellie Bly makes the news"

La repercusión fue tal que otro diario, The Cosmopolitan, envió a otra periodista, Elizabeth Bisland, a intentar ganarle a Bly.

Nellie Bly venció a su contrincante y logró completar el viaje en 72 días, 6 horas, 11 minutos y 14 segundos después de partir, un día antes de lo que tenía previsto, superando con creces la travesía de Phileas Fogg en “La vuelta al mundo en 80 días”.

Tras su espectacular hazaña, Bly continuó con su trabajo hasta que se casó en 1895, al retirarse de la escritura. Volvió a retomarla años después para cubrir el sufragio femenino y convertirse en corresponsal desde el frente durante la Primera Guerra Mundial.