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Cuba adopta el teletrabajo en el sector estatal ante la crisis energética

La isla depende en gran medida del petróleo extranjero para producir energía y su principal proveedor, Venezuela, ha disminuido notablemente sus envíos.

Los apagones diarios en Cuba por falta de energía eléctrica que se registran desde mayo han causado irritación en la población y numerosas protestas. Foto: AFP
Los apagones diarios en Cuba por falta de energía eléctrica que se registran desde mayo han causado irritación en la población y numerosas protestas. Foto: AFP
Agencia EFE

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Cuba anunció este martes 2 de agosto que el sector estatal adoptará el teletrabajo ante la actual crisis energética.

Para el trabajo a distancia o presencial, se contemplan las vacaciones, ajustes en el horario y la reubicación laboral, como parte del paquete de medidas gubernamental que busca disminuir el consumo energético en el sector estatal.

Una nota de prensa de esa cartera de Estado precisó que la interrupción laboral también está contemplada, aunque “debe aplicarse como última opción”.

“Corresponde a cada jefe de entidad determinar las medidas laborales y salariales a aplicar, atendiendo a las características de la actividad”, agregó.

Cuba ya adoptó alternativas como el teletrabajo durante la pandemia de la COVID-19 para evitar contagios.

La medida llega en plena crisis energética en el país, con cortes diarios del suministro eléctrico y apagones programados de horas para el sector residencial.

Los apagones fueron una de las causas del descontento social que provocaron las masivas protestas antigubernamentales del año pasado, así como manifestaciones menores en los últimos días.

El Gobierno dice que los cortes en el suministro son por rupturas en las plantas, el déficit de combustible para la generación distribuida y los mantenimientos programados.

Cuba depende en gran medida del petróleo extranjero para producir energía (las termoeléctricas generan dos tercios de la electricidad) y su principal proveedor, Venezuela, ha disminuido notablemente sus envíos.

El Gobierno cubano aspira a reducir esta dependencia y cuenta con un plan para que en 2030 el 37% de su mix energético (algo más de 3.500 megavatios) provenga de fuentes renovables.