La CIA avisó que había civiles segundos antes del bombardeo de EE. UU. en Kabul

El misil disparado desde un dron estadounidense acabó con la vida de diez civiles, entre ellos siete menores de edad.

El bombardeo de EE. UU. se produjo tres días después de que trece soldados estadounidenses murieran y dieciocho resultaran heridos en un atentado del EI contra el aeropuerto de Kabul. Foto: AFP.
El bombardeo de EE. UU. se produjo tres días después de que trece soldados estadounidenses murieran y dieciocho resultaran heridos en un atentado del EI contra el aeropuerto de Kabul. Foto: AFP.
Agencia EFE

La CIA advirtió de la posible presencia de civiles, entre ellos menores, minutos antes de un bombardeo de Estados Unidos, ocurrido el último 29 de agosto en Kabul, donde las Fuerzas Armadas de EE. UU. mataron por error a diez personas. Así lo aseguró la cadena de televisión CNN, que cita a tres fuentes conocedoras de este asunto. De acuerdo al medio, responsables de Inteligencia siguieron durante ocho horas los movimientos del conductor del coche atacado, Zamari Ahmadi, un trabajador de una ONG estadounidense, por haber tenido una corta interacción con varias personas, en lo que se creía que era un piso franco del grupo Estado Islámico.

Las sospechas contra Ahmadi hicieron que los comandantes militares malinterpretaran sus movimientos: vieron cómo cargaba botellas de agua en la parte de atrás de su vehículo y pensaron que eran explosivos.

Además, creyeron que un segundo estallido que hubo después de que un dron de EE. UU. atacara su coche fue provocado por lo que, según ellos, eran explosivos en la parte trasera del vehículo, cuando en realidad lo más seguro es que fuera un tanque de propano que había detrás del automóvil aparcado, dijo la CNN.

El aviso de la CIA llegó solo segundos antes de que un misil disparado desde un dron estadounidense golpeara el coche de Ahmadi y cobrara la vida de diez civiles, siete de ellos menores de edad.

Consultada por la CNN, la CIA ha rechazado pronunciarse sobre esta información, al igual que el Comando Central (Centcom) de las Fuerzas Armadas de EE. UU.

En las semanas siguientes al bombardeo, el Pentágono insistió en que había sido un ataque "justificado" contra un objetivo terrorista confirmado, sin descartar que pudiera haber algún civil muerto.

Sin embargo, el último viernes, el jefe del Centcom, general Frank McKenzie, reconoció el “trágico error”. “Como comandante de combate, soy plenamente responsable de este bombardeo y de su trágico resultado”, dijo McKenzie en una rueda de prensa en el Pentágono, en la que intervino de forma telemática.

El bombardeo de EE. UU. se produjo tres días después de que trece soldados estadounidenses murieran y dieciocho resultaran heridos en un atentado del EI contra el aeropuerto de Kabul, donde hubo decenas de víctimas afganas.

Estados Unidos culminó el 30 de agosto las evacuaciones de sus ciudadanos y de sus colaboradores afganos del país centroasiático, además de la retirada de sus tropas tras veinte años de guerra en Afganistán.