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COVID-19: por qué suben los casos en Norteamérica, pero caen de forma abrupta en Sudamérica

EE. UU. y Canadá padecen alzas repentinas. Pero Sudamérica, antes epicentro de la COVID-19, es ahora una de las zonas del mundo donde la pandemia parece estar mejor controlada.

La Republica
Foto: AFP
Agencia AFP

Los casos de coronavirus subieron la última semana en Norteamérica y cayeron en Sudamérica, informó el miércoles 15 de setiembre la Organización Panamericana de la Salud (OPS), al resaltar un incremento de casi 20% de nuevos contagios en toda la región.

“En Norteamérica, las infecciones aumentaron en un tercio debido a las alzas repentinas en Estados Unidos y Canadá”, dijo la directora de la OPS, Carissa Etienne, en rueda de prensa.

Estados Unidos reportó más de 100.000 nuevas infecciones diarias por primera vez desde enero, indicó. Etienne añadió que la capacidad hospitalaria en el sur del país sigue siendo “preocupantemente baja”.

En tanto, en la provincia canadiense de Alberta, se duplicaron los contagios, desnudando una “escasez crítica” de personal en los hospitales, agregó. Etienne también señaló un incremento de las infecciones y saturación hospitalaria en países de Centroamérica como Costa Rica, Guatemala y Belice.

En el Caribe, Jamaica registró su mayor conteo semanal de casos desde el comienzo de la pandemia, mientras Granada, Barbados y Bermuda informaron “fuertes ascensos”, dijo.

Carissa Etienne destacó el declive de las infecciones de coronavirus en el sur del continente, que a mediados de junio era epicentro de la pandemia mundial.

“La mayoría de los países de Sudamérica están experimentando una disminución continua en las infecciones y muertes por COVID-19”, dijo Etienne. Para Sylvain Aldighieri, gerente de incidentes de la OPS, esto se debe a una combinación de varios factores.

¿A qué se debe?

Según el experto, los importantes picos de contagio del virus en Sudamérica, ocurridos en el primer trimestre del año y a partir de junio, motivaron medidas de salud pública más estrictas. Al restringir la movilidad y la interacción social, la transmisión se frenó.

“Podría haber también un factor asociado a la estacionalidad”, apuntó Aldighieri. “Las curvas epidemiológicas de influenza entre 2014 y 2019 para Sudamérica tienen un comportamiento similar al de la COVID-19 entre 2020 y 2021”.

En cualquier caso, negó que la caída se deba a una disminución del testeo. “Se ha mantenido la vigilancia de laboratorio acorde a los casos y a las tendencias”, afirmó. Otro factor importante a tener en cuenta es el aspecto inmunitario, dijo Aldighieri.

En Sudamérica, 231 millones de personas han recibido una primera dosis de vacuna anti-COVID-19, más de 132 millones tienen el esquema completo de dos dosis y casi 9 millones se aplicaron la inmunización de dosis única, según cifras de la OPS,

“Chile y Uruguay tienen una muy buena cobertura de vacunación, por encima del 60% o 70%. Otros países están subiendo rápidamente su cobertura, como Ecuador, Argentina y Brasil, de más 30% y creciendo”, dijo Aldighieri.

Las autoridades sanitarias instaron a vacunarse con todas las dosis necesarias y a mantener las medidas sanitarias recomendadas para frenar los contagios: distanciamiento social, uso de mascarilla y lavado frecuente de manos.

“Nos alienta que más del 30% de las personas en América Latina y el Caribe hayan sido vacunadas plenamente”, dijo Etienne, aunque apuntó que, no obstante, esto “no es suficiente”.

La cobertura de vacunación sigue siendo muy baja en muchos países, con tasas menores al 4% en Nicaragua, y menores del 1% en Haití, agregó, urgiendo a los países con exceso de vacunas a donarlas.