Olaf se acerca a Baja California, en México, convertido en huracán

Según el Servicio Meteorológico Nacional de México, Olaf podría impactar como un huracán de categoría 2 en los municipios de Los Cabos y La Paz, Baja California Sur.

El huracán Olaf registra vientos máximos sotenidos de 150 km/h, rachas de 185 km/H y se desplaza hacia el nornoroeste a 17. km/h. Foto: NOAA
El huracán Olaf registra vientos máximos sotenidos de 150 km/h, rachas de 185 km/H y se desplaza hacia el nornoroeste a 17. km/h. Foto: NOAA
Mundo LR

En las últimas horas, el ciclón Olaf se convirtió en huracán categoría 1 en la escala Saffir-Simpsons durante su paso por el Pacífico y dirección a la península de Baja California, según el Servicio Metereológico Nacional de México (SMN).

Se estima que el centro del ciclón está a 250 kilómetros al sureste de Cabo San Lucas, en el noroccidental estado mexicano de Baja California Sur, según lo señalado por Germán M. Santoyo, director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Según el SMN, Olaf registra vientos máximos sostenidos de 150 km/h, rachas de 185 km/H y se desplaza hacia el nornoroeste a 17 km/h. Asimismo, señala que podría impactar como un huracán de categoría 2 entre las 22.00 horas de este jueves y la 1.00 del viernes, en los municipios de Los Cabos y La Paz, Baja California Sur.

“Las precipitaciones generadas podrían provocar deslaves, incremento en niveles de ríos y arroyos, y desbordamientos e inundaciones en zonas bajas, por lo que se exhorta a la población a atender los avisos del SMN y seguir indicaciones de Protección Civil”, detalló Santoyo.

De acuerdo con el pronóstico metereológico, entre la tarde y noche del jueves, el ciclón, todavía como huracán, se aproximará al sur de la península de la Baja California, donde podría dejar fuertes lluvias en el balneario de Cabo San Lucas. Además, Protección Civil de México anunció el cierre de los puertos de navegación en los balnearios de Cabo San Lucas y San José del Cabo.

¿Cómo se forman los huracanes?

El mecanismo más común de formación de huracanes en el Atlántico —que provoca más del 60% de estos fenómenos— es una onda tropical, usualmente generada en África Oriental a mediados de julio.

Si el fenómeno encuentra las condiciones para desarrollarse, el área de baja presión causada por la onda se empieza a desplazar de este a oeste, por el Atlántico, con ayuda de los vientos alisios.

En ese trayecto, las fuentes de energía, como el calor y el viento adecuado pueden convertir la onda tropical en un huracán. En concreto, es necesario que la superficie del agua esté por encima de los 27 ºC y que haya una capa espesa de agua caliente en el océano.