¿Qué tan importante es el Grupo de Lima? Béjar relaciona su salida con el tema Venezuela

Mientras chavistas y opositores negocian en México, ciertos sectores en Perú “exigen que el Grupo de Lima sea mantenido”, aseguró Héctor Béjar. “El tema final es Venezuela”, agregó. ¿Qué hay detrás de sus palabras?

Venezuela ha reflotado como tópico en el ambiente político peruano tras las declaraciones del excanciller Béjar sobre el Grupo de Lima. Foto: composición de Gerson Cardoso/La República
Venezuela ha reflotado como tópico en el ambiente político peruano tras las declaraciones del excanciller Béjar sobre el Grupo de Lima. Foto: composición de Gerson Cardoso/La República
Adolfo Cuicas

Héctor Béjar duró pocos días al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Su polémica declaración acerca de la Marina y la CIA (Agencia Central de Inteligencia, por su sigla en inglés) lo llevó a su dimisión. Sin embargo, recientemente apuntó hacia otra dirección: Venezuela.

Preguntado sobre la causa de su renuncia en un debate en directo, transmitido el viernes 27 de agosto por el canal TeCs Tertulias en Cuarentena en YouTube, Béjar respondió que “obviamente el comunicado de la Marina”, pero hubo algo más allá.

“Por supuesto, la protesta de la Marina, pero creo que hay algo más, el tema creo que no es la Marina, ni que yo sea inviable para determinados círculos de la ultraderecha peruana, sino el tema es Venezuela, el tema final es Venezuela”, declaró.

Béjar, quien fue reemplazado por el diplomático de carrera Óscar Maúrtua, aseveró que “esta gente quiere mantener el Grupo de Lima bajo las directivas de (Mike) Pompeo y (Donald) Trump”, en referencia al exsecretario de Estado y presidente de Estados Unidos.

“Exigen que el Grupo de Lima sea mantenido, pero Argentina ya se retiró, en México está (Andrés Manuel) López Obrador; el Grupo de Lima ya no existe”, manifestó el excanciller. “Eso es lo que está detrás de mi salida”, añadió.

¿Tan importante es el Grupo de Lima?

El Grupo de Lima se creó en 2017 en medio de la peor etapa de la crisis de Venezuela, que es gobernada por Nicolás Maduro desde 2013. En su primer comunicado, unas 12 naciones denunciaban la “ruptura del orden democrático y constitucional” tras la implementación de la Asamblea Nacional Constituyente, compuesta exclusivamente por chavistas.

El Grupo de Lima tenía una realidad diametralmente opuesta hace pocos años. Infografía: AFP

Desde entonces han chocado con la retórica chavista y un año después desconocieron la reelección de Maduro, antes de la aparición de Juan Guaidó. Un panorama que ya parece muy lejano.

Varios países han abandonado el Grupo de Lima y desde el propio Ejecutivo, ahora encabezado por Pedro Castillo, han dejado claro que no es prioridad, aunque tampoco han confirmado su salida, como informaron algunos medios internacionales.

Para Kenneth Ramírez, presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales, se trata de un simple pretexto de Béjar. “Es para elaborar una crítica desde la izquierda al propio Castillo, para que sectores afectos vean una salida de su Gobierno como un elemento de ‘entreguismo’ o de ‘cesión’ a otros sectores políticos”.

Opinó que sus palabras acerca de la Marina fueron realmente las que determinaron su salida. “Su remoción viene más por ahí, porque el Gobierno tiene que buscar el respaldo de las Fuerzas Armadas y buscar tener cierta amplitud para dialogar con otros actores políticos”.

Por su parte, el politólogo de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya Alonso Cárdenas valora la labor del Grupo de Lima, pero en tono pasado.

“Era la carta democrática de solidaridad hacia el hermano pueblo de Venezuela en una situación sumamente difícil que también involucraba a potencias como Estados Unidos. Esa era la relevancia porque ponía a Perú como un líder en América Latina y en el continente en general sobre un tema tan delicado como Venezuela”, dijo.

¿Está muerto el Grupo de Lima?

En su intervención, Béjar indicó que “el presidente Castillo no está pensando en el tema internacional”, por lo cual insistió que el Grupo de Lima está prácticamente desmantelado, al mencionar los problemas internos de Sebastián Piñera en Chile e Iván Duque en Colombia.

“El Grupo de Lima a nivel político está sumamente cuestionado. No ha tenido mayores resultados. La crisis en Venezuela sigue sumamente grave; a nivel programático, es decir, a nivel de implementación de políticas, tampoco. La hiperinflación sigue fuera de control; cada vez hay más éxodo de venezolanos”, recordó Cárdenas.

Ramírez también lo ve en agonía. “El Grupo de Lima fue verdaderamente importante. Tuvo como fallo no mantener el enfoque de mediación. La región necesita mantenerse en diálogo”, precisó.

Inclusive, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Félix Plasencia, a modo de sorna, puntualizó al respecto. “Hoy recibí una llamada de un integrante del Grupo de Lima que refirió que esta organización está R. I. P., descansando en paz”, señaló citado por AVN.

Analistas han considerado que con Maúrtua podría reforzarse la organización, pero Béjar se declaró escéptico y habló de dos posibles panoramas.

“El actual canciller, que es un embajador de carrera, no va a plantear un perfil propio. Él va a que el presidente se lo dé y el presidente no le va a dar ninguno. En esa situación, el Perú va a ser un cero a la izquierda, en el mejor de los casos en este proceso; en el peor de los casos —espero que no— sería un elemento agresivo nuevamente contra Venezuela”, acotó.

Maúrtua y el Grupo de Lima

María Alejandra Aristeguieta, exembajadora venezolana en Suiza designada por Guaidó, en cambio, considera que Maúrtua reimpulsará este bloque.

“Es una persona con una amplísima trayectoria diplomática. No es de extrañar que busque utilizar los mecanismos diplomáticos por excelencia para tender puentes, para abrir los espacios de diálogo y de la búsqueda de la solución de los conflictos”, subrayó.

Igualmente, resaltó la “gran tradición” de Torre Tagle. “Un canciller experimentado nos permite pensar que el rol del Grupo de Lima se va a reactivar, va a tomar un nuevo cariz, que quizás no tendrá el ímpetu del principio, pero ciertamente seguirá buscando ese espacio en el que puedan participar de manera coordinada”.

En medio de las negociaciones que se llevan a cabo en México, previstas para reiniciarse esta semana, Cárdenas enfatizó que “el Perú debería sumarse a iniciativas diferentes al Grupo de Lima”.

Y un nombre recurrente es el del Grupo Internacional de Contacto, liderado por la Unión Europea (UE), que incluye múltiples naciones del Viejo Continente y de América.

Esta iniciativa “hoy por hoy se presenta como la alternativa más eficaz para unificar la acción internacional a favor de una solución del problema venezolano”, resumió la Cancillería a principios de mes, cuando todavía estaba bajo el mando de Béjar.

“El tema es que yo, que ya había anunciado la presencia del Perú como amigo del diálogo en México, significaba una posición que no es funcional a la posición que alguna gente quiere que se mantenga en México. Eso me parece clarísimo”, persistió Béjar sin dar más detalles.

Efectivamente, cada vez más países se suman a este coro internacional. “Hoy por hoy pareciera que el Grupo de Lima está en crisis existencial; pareciera que las Cancillerías latinoamericanas se van a ir por la vía de mantener la convergencia con la UE y el Grupo de Contacto”, afirmó Ramírez.

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