Mundo

El Estado Islámico “sigue siendo una amenaza”, afirma Macron en cumbre histórica en Bagdad

Especialistas aseguran que lo sucedido en Afganistán puede empujar al Estado Islámico a “demostrar que todavía está muy presente en Irak”.

El mandatario francés Emmanuel Macron se reunió este sábado con el primer ministro iraquí, Mustafa al-Kazimi, en Bagdad. Foto: EFE
El mandatario francés Emmanuel Macron se reunió este sábado con el primer ministro iraquí, Mustafa al-Kazimi, en Bagdad. Foto: EFE
Agencia AFP

Por: Laurence Benhamou, corresponsal de AFP en Bagdad

El presidente francés, Emmanuel Macron, alertó este sábado contra la amenaza que plantea el grupo yihadista Estado Islámico (EI), en el marco de una cumbre regional en Bagdad marcada por el sangriento atentado de Kabul y las relaciones entre Arabia Saudita e Irán.

“Todos sabemos que no hay que bajar la guardia ya que Dáesh (acrónimo árabe del EI) sigue siendo una amenaza”, dijo Macron, tras una reunión con el primer ministro iraquí, Mustafa al-Kazimi, previa a la cumbre.

“Sé que el combate contra estos grupos terroristas es una prioridad de su gobierno”, agregó, dirigiéndose a al-Kazimi, durante una conferencia de prensa conjunta.

Francia e Irak son aliados clave en la lucha contra el terrorismo”, respondió el primer ministro iraquí.

Este encuentro en Bagdad se organizó inicialmente para “apaciguar” las tensiones entre las dos grandes potencias regionales, el Irán chiita y la Arabia Saudita sunita, pero tendrá también los ojos puestos en Afganistán, donde una rama del EI reivindicó el ataque suicida del jueves en Kabul, que causó más de 160 muertos.

“Permitirá fijar un marco para la cooperación en la lucha contra el terrorismo”, afirmó Macron sobre esta reunión.

Entre los participantes a esta cumbre figuran los ministros iraní, turco y saudita de Asuntos Exteriores, el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi, el rey de Jordania Abdalá II, además del mandatario francés.

También están presentes el primer ministro de Emiratos Árabes Unidos, jeque Mohammed bin Rashid Al-Maktum, y el jefe de gobierno de Kuwait, jeque Sabah Al-Khalid Al-Sabah.

“Esencial en la estabilidad” regional

Hace cuatro años, el Ejército iraquí todavía combatía respaldado por una coalición internacional contra el EI, que sería derrotado a finales de 2017.

Ahora, las células yihadistas ejecutan ataques puntuales. El último atentado suicida de envergadura reivindicado por el grupo causó más de 30 muertos en Bagdad en julio.

El EI “dispone todavía de decenas de millones de dólares y, sin duda, va a continuar restableciendo sus redes en Irak y Siria”, apunta Colin Clarke, director de investigación del Soufan Center, un centro de geopolítica con sede en Nueva York.

Macron, que quiere mostrar que Francia todavía tiene un papel en la región, busca respaldar a Irak, “un país central, esencial en la estabilidad de Oriente Medio”, según la presidencia francesa.

¿El EI espoleado?

Aunque el EI es “enemigo jurado” de los talibanes, lo ocurrido en Afganistán puede “espolear” al grupo yihadista y empujarle a “demostrar que todavía está muy presente en Irak”, indica Rasha al Aqeedi, investigadora del Newlines Institute de Estados Unidos.

Todavía hay 2.500 soldados estadounidenses en Irak, que a partir de 2022 se limitarán a ejercer de “asesores” de las fuerzas de seguridad locales.

Para Al Aqeedi, aunque el nivel del Ejército iraquí “no sea ideal”, “los estadounidenses piensan que es suficiente para que puedan abandonar Irak sin temer que el país reviva lo ocurrido en 2014”, cuando las tropas iraquíes sucumbieron ante los yihadistas.

Irak también cuenta con numerosas y controvertidas facciones paramilitares proiraníes integradas en Hash al Shaabi, una organización creada para respaldar la lucha del ejército contra el EI sunita.

Desde entonces, esta coalición se integró en el Estado, pero sus detractores la acusan de responder únicamente a Teherán y de asesinar y secuestrar a disidentes.

Las relaciones de Irak con su vecino iraní también deben abordarse en la cumbre, así como las tensiones de Teherán con Riad a raíz del conflicto en Yemen.

Irak quiere jugar un papel de intermediario y ha acogido en los últimos meses encuentros a puerta cerrada entre representantes de las dos potencias regionales.

Pero para un consejero del primer ministro iraquí, la presencia de los jefes de la diplomacia de ambos países en esta cumbre ya es “un éxito”.

“No era nada fácil reunir en una misma habitación a sauditas e iraníes”, añadió una fuente diplomática francesa.