Los proyectos frustrados de las mujeres en Afganistán

Según la ONU, la situación de las mujeres afganas ya era de las más precarias del mundo, pero, con la llegada de los talibanes, ha empeorado aún más.

Una afgana vestida con burka pasa cerca de los carteles de un centro de belleza, en Kabul. Foto: Agencia Anadolu
Una afgana vestida con burka pasa cerca de los carteles de un centro de belleza, en Kabul. Foto: Agencia Anadolu
Evelin Meza

Las mujeres en Afganistán se encuentran en un grave peligro en cuanto a la pérdida de sus derechos fundamentales tras la toma de poder por parte de los talibanes en todo el territorio. Esto ocurre debido a que existe un profundo temor a retroceder o volver a un pasado del cual escaparon en 2001, cuando el dominio talibán fue erradicado del país.

El miedo ha obligado a muchas féminas a intentar huir de la nación asiática y refugiarse en otros países que puedan acogerlas y brindarles igualdad de condiciones.

Sin embargo, es importante destacar que, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha reconocido que la situación de las mujeres afganas ya formaba parte de las peores en el mundo desde mucho antes de que los talibanes llegasen.

Pero ¿cuánto más ha empeorado su posición?

Mujeres afganas. Foto: EFE

La extrema interpretación de la sharía o ley islámica no permite a las mujeres estudiar ni trabajar. Esto implica la prohibición de laborar fuera de casa, a excepción de algunas ocupaciones, como ser doctora, para atender a otras mujeres.

A ello se le suma que tampoco tienen el permiso de usar zapatos que hagan ruido ni vestir como les parezca, puesto que están obligadas a usar una burka, prenda tradicional que cubre el cuerpo y la cara por completo, ojos incluidos.

Incluso, no pueden salir a la calles a menos que estén acompañadas por un hombre. Esta regla no tiene excepciones para la ley islámica, ni siquiera en caso de emergencias. Para Amnistía Internacional, la medida ha sido considerada como prisión.

Según declararon ciudadanos afganos a la BBC, los talibanes van de puerta en puerta en algunas ciudades para hacer censo de mujeres y niñas, de entre 12 y 45 años, con el objetivo de casarlas por la fuerza.

Además, en los últimos días, han estado circulando fotos en redes sociales que muestran cómo vidrieras con imágenes de mujeres sin velo, con maquillaje o con vestidos de fiesta, fueron arrancadas o tapadas con pintura.

La tasa de matriculación femenina en educación superior en Afganistán se sitúa solo en el 1%, el más bajo del mundo según un informe reciente de la ONU y del Banco Mundial (BM).

La consecuencia económica de todas las restricciones mencionadas anteriormente es la de pobreza extrema en caso la mujer se quede viuda. Lo que aumenta la tasa de pobreza en el país.

El pánico las lleva a esconderse en sus casas, muchas se han quedado sin trabajo. Las afganas temen que ahora, como sucedió hace 20 años, las mujeres vuelvan a pagar las consecuencias más caras del Talibán.