Afganistán figuró en el ranking de los peores países donde nacer, según estudio

La investigación realizada por Unicef en el 2018 colocó a Afganistán como una de las tres peores naciones, posición que lideró en el 2009 con una tasa de mortalidad infantil de 257 decesos por cada 1.000 niños.

Unicef presentó un informe sobre mortalidad en el periodo neonatal donde indica que, tanto en 2009 como en 2018, Afganistán formaba parte de los tres peores países para nacer. Foto: EFE
Unicef presentó un informe sobre mortalidad en el periodo neonatal donde indica que, tanto en 2009 como en 2018, Afganistán formaba parte de los tres peores países para nacer. Foto: EFE
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Afganistán es actualmente el centro de muchas noticias que han puesto a múltiples países en movimiento. Tras la dimisión del presidente; el ingreso de los talibanes hasta la capital para tomar posesión de la nación; y los intentos de Chile, Estados Unidos y demás naciones por resolver del mejor modo posible la dramática situación, la nación ubicada en el Asia central parece ser el lugar menos idóneo para nacer en estos momentos.

Tan solo hace tres años, en 2018, Unicef presentó un informe sobre mortalidad en el periodo neonatal en el que se señalaba que 2,5 millones de recién nacidos mueren anualmente antes de poder alcanzar su primer mes de vida y, de ellos, un millón fallecerá el mismo día que nacen, especialmente en los países más pobres del mundo. Entre estos últimos se encontraba la nación afgana.

Por ello, la entidad presentó la campaña mundial “Cada vida cuenta” con el propósito de exigir y ofrecer soluciones a los Gobiernos, los profesionales de la salud, los donantes, el sector privado, las familias y las empresas. Casi cuatro años después, con una situación política convulsa y en un contexto rodeado por la crisis económica y sanitaria a causa de la COVID-19, la situación a futuro es obscura e incierta.

Ya en el 2009, Afganistán tenía la tasa más elevada de mortalidad infantil en el mundo: 257 muertes por cada 1.000 niños nacidos vivos. Además, el 70% de la población carecía de acceso a agua potable, señaló la agencia. En aquel informe se concluyó que alrededor del 43% del país se encontraba prácticamente fuera del alcance de los organismos de ayuda debido a la inseguridad. Así lo sentenció en aquel entonces Daniel Toole, director regional de Unicef para el sur de Asia, en una conferencia en Ginebra.

Los 10 mejores países para nacer y los 10 peores

Un total de 7.000 recién nacidos mueren cada día en el mundo. Una cifra "alarmantemente alta". Foto: Unicef

Los niños nacidos en Japón durante los primeros 28 días de vida poseían la mayor proporción de supervivencia al fallecer solamente uno por cada 1.000, mientras que Pakistán registró la estadística más negativa con 46 muertes por cada 1.000 nacimientos durante el mismo periodo de tiempo.

El nivel de ingresos por país era un factor importante a la hora de medir la supervivencia de los menores. Mientras que en las naciones de ingresos altos la tasa de mortalidad era de solo tres muertes por cada 1.000 recién nacidos, en las de ingresos bajos la tasa llegó a 27 fallecimientos.

No obstante, la situación económica pudo llegar a ser una explicación parcial, ya que la tasa de defunciones en países como Estados Unidos o Kuwait, considerados de ingresos altos, era de cuatro muertes por cada millar de neonatos, situación ligeramente inferior a los cinco de Sri Lanka o Ucrania, naciones consideradas de rentas medianas bajas.

“Muchas chicas, sobre todo chicas jóvenes de población afroamericana, pueden visitar el médico en escasas ocasiones durante el embarazo. Y si hay un embarazo con complicaciones, muchas veces se las llevan a casa por no poder permitirse la familia el mantenerla en el hospital con los altos costes que esto conlleva”, explicó Paloma Escudero, directora de comunicación de Unicef en una entrevista con Noticias ONU.

El ejemplo más positivo durante los últimos decenios se ha producido en Rwanda, un país considerado de ingresos bajos, al reducir su tasa de mortalidad de recién nacidos más de un 50% —de 41 en 1990 a 17 en 2016—, por lo que se situó por delante de países de rentas medianas altas como la República Dominicana, donde la tasa ascendía a 21.

Cuba encabeza América Latina

La mayor proporción de supervivencia en América Latina y el Caribe fue liderada por Cuba con una muerte por cada 417 nacimientos, seguida de Antigua y Barbuda, Uruguay, Chile, Costa Rica y Argentina.

Por su parte, Haití y la República Dominicana obtuvieron los registros más altos de fallecimientos con uno por cada cuarenta y uno, y uno por cada cuarenta y ocho menores respectivamente.

En Somalia, por ejemplo, un país con una de las tasas de mortalidad de recién nacidos más altas del mundo (39), solamente había un médico, enfermero o partero por cada 10.000 personas. En Noruega, por otro lado, una nación con una tasa de mortalidad de recién nacidos muy baja, cuentan con 218 profesionales por el mismo número de personas.

Recomendaciones según Unicef

Finalmente Unicef recomendó que para ofrecer una buena asistencia sanitaria y asequible a todas las madres y bebés, empezando por lo más vulnerables, se necesitará:

  • Asegurar unas dependencias limpias, funcionales y equipadas con agua, jabón y electricidad.
  • Contratar, formar, mantener y gestionar un número suficiente de médicos, enfermeros y parteros con las cualidades y competencias necesarias para salvar las vidas de los recién nacidos.
  • Disponer de los 10 medicamentos y productos más importantes para disposición de las madres y los bebés, como respiradores manuales de reanimación, antibióticos para tratar a las madres y a los recién nacidos con algún tipo de infección, mantas y paños para mantener caliente al bebé, entre otros.
  • Empoderar a las adolescentes, madres y sus familias para que exijan y reciban una atención de la salud de calidad.