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Chile: hospital usa terapia canina para ayudar a niños y personal agotados por la pandemia

Agobiados por meses de lucha contra el coronavirus, médicos, enfermeras y técnicos del hospital Exequiel González han recurrido a los perros para bajar sus niveles de estrés y ansiedad.

El perro de terapia Pepe durante una sesión con un trabajador de la salud en el Hospital Pediátrico Exequiel González en Santiago de Chile. Foto: AFP
El perro de terapia Pepe durante una sesión con un trabajador de la salud en el Hospital Pediátrico Exequiel González en Santiago de Chile. Foto: AFP

En un hospital infantil público de Santiago de Chile, un grupo de perros suele ayudar a los niños a sobrellevar la ansiedad frente a las operaciones, pero en pandemia también el agotado personal de salud ha acudido a los animales de terapia para disminuir el estrés que ha dejado los meses de lucha contra el coronavirus.

Cuando Morrón, un perro de raza labrador negro, entra al hospital, de inmediato se hace la “magia e ilusión” tanto en los funcionarios como en los pacientes y sus familiares, relata a la AFP Fernanda Romero, de la Fundación Tregua, que en conjunto con la ONG Creft de funcionarios del hospital pediátrico Exequiel González promueven la terapia canina.

El trabajo de estos perros que colaboran con las terapias se inicia desde los momentos previos a la entrada al quirófano de un niño y culmina tras su recuperación. Su trabajo se centra en las áreas de odontología, cirugía ambulatoria, salud mental, rehabilitación física y gestión de personas.

Mientras Morrón goza subido a la cama de una niña internada que lo peina antes de comenzar su tratamiento, su entrenadora vela por que el can se mantenga en calma y dócil, de acuerdo a su entrenamiento desde cachorro.

“Ver cómo se le ilumina la cara al niño es lo que hace que esto tenga sentido”, explica Romero durante una visita de la AFP al hospital pediátrico para registrar este tipo de terapias.

El vínculo humano-animal y cómo éste impacta en las vidas o sentimientos de estos niños no es algo que “puede explicarse mucho con palabras, es una experiencia y una vivencia casi mágica”, agrega.

Los perros de la Fundación Tregua, en su mayoría labradores y golden retriever por su buen carácter, son criados desde los primeros meses de vida para que se adapten a un hospital, a sus luces y el ruido constante de las máquinas que allí funcionan.

La idea es que ese particular ambiente les sea normal y de esa forma puedan enfocarse en el “manejo de la ansiedad, el estrés y el miedo de los niños frente a las intervenciones”, dice Romero. Actualmente, son ocho los perros que asisten en las terapias.

Chile: hospital usa terapia canina para ayudar a niños y personal agotados por la pandemia

El riesgo de que los animales de compañía transmitan COVID-19 a las personas en “bajo”. Foto: AFP

Médicos saturados por pandemia

Pero en pandemia no solo animan a los pacientes más pequeños. Agobiados por meses de lucha contra el coronavirus —como en gran parte del mundo— médicos, enfermeras y técnicos del hospital Exequiel González han recurrido a ellos para bajar también sus niveles de estrés y ansiedad.

“Trabajamos con el personal en pausas activas, con la idea de disminuir el estrés y la ansiedad, considerando sobre todo el contexto pandemia”, dice a la AFP Nicole Fraust, de 28 años y parte también de la Fundación.

“Les ha ayudado mucho a sacarles del contexto de trabajo con un perro acá adentro”, agrega, preocupada por la salud mental del personal en la primera línea de atención de los 1,6 millones de contagiados de la COVID-19 hasta la fecha en Chile y de los 35.000 fallecidos confirmados.

En la Fundación no registran transmisión de contagios entre los perros y los pacientes. Para extremar precauciones, desinfectan el pelaje del animal cada vez que atiende a un nuevo paciente.

Los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades de Estados Unidos dicen que el riesgo de que los animales de compañía transmitan COVID-19 a las personas es “bajo”. “No hay evidencia de que el virus pueda propagarse a las personas a través de la piel o el pelaje de las mascotas”, sostienen sus directrices.

Yolanda Pulin, en prácticas para ser cirujana pediátrica, estudia los resultados de la terapia canina. “Traer a los perritos, jugar con ellos, hacerles cariño ayuda a disminuir esta ansiedad”, asegura a la AFP, y agrega que los niños cambian de estado de ánimo nada más al ver a los perros llegar.

“Un niño que viene llorando y con mucho miedo, o que tiene mucha hambre por muchas horas de ayuno, a través de la terapia canina esto disminuye constantemente a través del juego y la terapia con los perritos”, destaca Pulin.

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