Francia: nuevas manifestaciones y enfrentamientos por pase sanitario

La medida impuesta por el Gobierno francés tendrá vigencia a partir del 9 de agosto y ha ocasionado protestas en varios sectores de la población.

Los manifestantes salieron con carteles y pancartas en protesta de la vacunación obligatoria contra la COVID-19. Foto: Alain Jocard / AFP
Los manifestantes salieron con carteles y pancartas en protesta de la vacunación obligatoria contra la COVID-19. Foto: Alain Jocard / AFP
Mundo LR

Este sábado 31 de julio se registraron, por tercer fin de semana consecutivo, concentraciones masivas en diferentes ciudades de Francia para protestar contra la medida de carácter obligatorio que el Gobierno francés ha dispuesto: que todos los ciudadanos carguen con un certificado nacional de vacunación que acredite que se encuentran inoculados contra la COVID-19.

La marcha se realizó en su mayoría de forma pacífica; sin embargo, decenas de personas se atrincheraron en la Plaza de la Bastilla y protagonizaron enfrentamientos con la autoridad. La Policía francesa tuvo que usar gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la multitud.

Los franceses toman las calles para protestar contra el certificado de vacunación. Foto: EFE

Según informó la cadena BFM-TV, se han reportado hasta el momento tres policías heridos producto de las protestas. Aún la Prefectura de Policía francesa no informa la cantidad de detenidos.

De igual manera, las manifestaciones de este fin de semana han tenido un mayor número de participantes en comparación con las anteriores. Solamente en Marsella salieron a marchar aproximadamente 4.800 personas y 1.200 en la ciudad de Lyon. Asimismo, en Montpellier se concentraron más de 8.500 ciudadanos para expresar su rechazo al pase sanitario.

Certificado de vacunación

El Parlamento francés aprobó el último lunes, como principal medida para combatir la pandemia del COVID-19, el uso obligatorio de un documento sanitario para poder realizar actividades cotidianas. El certificado que ha ocasionado inconformidad en algunos sectores de la población fue aprobado por una mayoría de parlamentarios con 156 votos a favor, 60 en contra y 14 abstenciones. Asimismo, su implementación tiene como objetivo hacer de la vacunación el eje central en la lucha ante la aparición de nuevas variantes.

El documento, que empezará a tener vigencia a partir del 9 de agosto, debe mostrar que la persona tiene las dosis completas, un test negativo del coronavirus de las 48 horas anteriores o una prueba de haber pasado el virus en los seis meses previos.

Será requerido para entrar a espacios públicos como cafeterías o museos. De igual forma, se impondrá una multa por 135 euros para los infractores con una pena de hasta seis meses de cárcel y, si hay reincidencia, la sanción puede llegar a ser de 3.750 euros.