EE. UU. tilda de “despreciable campaña” a arrestos de opositores en Nicaragua

El Gobierno de Daniel Ortega ejecutó el séptimo arresto a un candidato presidencial opositor antes de las elecciones generales pautadas para el 7 de noviembre.

Vidaurre, un veterano político conservador, se convierte en el séptimo aspirante a la presidencia de Nicaragua de la oposición en ser aprehendido. Foto: noticierodigital
Vidaurre, un veterano político conservador, se convierte en el séptimo aspirante a la presidencia de Nicaragua de la oposición en ser aprehendido. Foto: noticierodigital
Agencia EFE

Estados Unidos tildó este sábado 24 de julio de “despreciable campaña” a la ola de arrestos contra varios dirigentes políticos opositores en Nicaragua, entre ellos siete aspirantes a la presidencia para las elecciones en las que el gobernante del país, el sandinista Daniel Ortega, en el poder desde el 2007, buscará una nueva reelección.

En su cuenta de Twitter, la subsecretaria de Estado interina de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de EE. UU., Julie Chung, reaccionó al arresto del aspirante presidencial de Nicaragua de la oposición Noel Vidaurre y del comentarista político Jaime Arellano, puestos este último sábado bajo custodia policial para ser investigados por supuesta traición a la patria.

“El día en que los votantes nicaragüenses están confirmando su registro (verificación ciudadana del padrón electoral)”, el presidente Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, “arrestan a dos opositores políticos más”, criticó la funcionaria estadounidense.

Tuit publicado por Julie Chung sobre la detención del opositor Noel Vidaurre en Nicaragua. Foto: captura Twitter

“El candidato presidencial Noel Vidaurre y el periodista Jaime Arellano son solo víctimas de una despreciable campaña para criminalizar a la oposición pacífica” de Nicaragua, señaló.

La Policía de Nicaragua, que dirige Francisco Díaz, un consuegro de Ortega, informó que ha iniciado una investigación contra Vidaurre, precandidato a la presidencia por la opositora Alianza Ciudadanos por la Libertad (CxL), y contra Arellano, y que “ambos permanecen en sus casas de habitación, bajo custodia policial”.

Catalogados como “traidores a la patria”

Tanto Vidaurre como Arellano son investigados por la Policía Nacional, que ha citado la “Ley de defensa de los derechos del pueblo a la independencia, la soberanía y autodeterminación para la paz”, aprobada con carácter urgente por la Asamblea Nacional, de mayoría sandinista, en diciembre pasado.

Esa polémica ley, promovida por el Ejecutivo, cataloga los “traidores a la patria” y los inhabilita para optar a cargos públicos.

En el marco del proceso electoral, las autoridades nicaragüenses han arrestado a los aspirantes presidenciales opositores Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro, Miguel Mora, Medardo Mairena y ahora Vidaurre, que están siendo investigados por supuesta traición a la patria.

Además, detuvieron a dos exvicecancilleres, dos históricos exguerrilleros sandinistas disidentes, un dirigente empresarial, un banquero, una ex primera dama, cinco dirigentes opositores, dos líderes estudiantiles, dos dirigentes campesinos, un periodista, dos extrabajadores de una ONG y un conductor de Cristiana Chamorro.

En tanto, la profesora de Derecho y abogada constitucionalista María Asunción Moreno, a quien la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia propuso como precandidata presidencial, abandonó su vivienda hace dos semanas tras ser citada por el Ministerio Público a una entrevista sin especificar causa, delito, y ahora se encuentra en paradero desconocido.

Por su parte, el exlíder de la Contra Luis Fley, quien era uno de los 11 aspirantes a la presidencia de la oposición, abandonó Nicaragua y anunció, desde el exilio, que por razones de seguridad decidió retirar sus aspiraciones.

Las detenciones de líderes opositores se producen de cara a los comicios generales del próximo 7 de noviembre, en los que Ortega, un exguerrillero sandinista que retornó al poder en 2007 tras presidir el país entre 1979 y 1990 y que desde 2017 gobierna junto con su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, buscará la reelección por cinco años más.