Peritaje del accidente del Metro de Ciudad de México golpea al canciller

Marcelo Ebrard, quien entre 2006 y 2012 fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México, tendría responsabilidad en el caso.

El canciller mexicano ve peligrar su candidatura al 2024 por los cuestionamientos que tiene ante el reciente accidente del metro de la CDMX. Foto: La Tercera
El canciller mexicano ve peligrar su candidatura al 2024 por los cuestionamientos que tiene ante el reciente accidente del metro de la CDMX. Foto: La Tercera
Agencia EFE

El peritaje preliminar de las causas del derrumbe de la línea 12 del metro de Ciudad de México en el que murieron 26 personas dio este miércoles un golpe a las aspiraciones presidenciales del exalcalde capitalino y actual secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

“El incidente fue provocado por una falla estructural asociada a deficiencias en el procesos constructivo”, apuntó de forma lapidaria el primer informe de la empresa noruega DNV, a la que el Gobierno de la Ciudad de México encargó un estudio independiente.

Aunque se trató de una conclusión preliminar, ya que quedan dos pesquisas más, la investigación ensombrece la gestión de Ebrard, quien inauguró en 2012 la llamada línea dorada como su gran legado a poco tiempo de concluir su mandato como alcalde.

Los investigadores noruegos, en cambio, no detectaron errores en el mantenimiento, por lo que no se vislumbró negligencias del sucesor de Ebrard, Miguel Ángel Macera (2012-2018) ni de la actual alcaldesa Claudia Sheinbaum, quien rivalizaría con el canciller para convertirse en la futura candidata a la presidencia de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido del mandatario Andrés Manuel López Obrador.

La tragedia ocurrió el 3 de mayo por la noche, cuando cedió una viga de un puente elevado de la línea 12 en la alcaldía Tláhuac, en el sureste de la capital, lo que provocó la caída de un tren con pasajeros que quedó encallado en forma de ‘V’. Murieron 26 personas y un centenar resultaron heridas, mientras que los familiares de las víctimas peregrinaron durante horas por la zona del derrumbe, los hospitales y la morgue.

El análisis de lo ocurrido reveló que en las vigas del puente derrumbado faltaban pernos, había soldaduras incompletas o mal ejecutadas y cementos de diferentes tipos, además de que algunas obras no coincidían con “el plano de diseño” original.

La hipótesis del accidente apuntaba directamente a fallas en la construcción y eludía probables errores de mantenimiento al considerar que la línea operaba “cumpliendo con los protocolos” de revisión.

Unas conclusiones que se asemejaban a la investigación publicada el fin de semana por el The New York Times, criticada entonces por Ebrard. En una carta al periódico, el canciller dijo que la línea 12 es “quizás la obra pública más auditada de la historia de México” y criticó que el mantenimiento posterior ha sido una “incógnita”.

La conclusión preliminar del informe, del que todavía quedan dos capítulos, enturbia el futuro político del canciller, destacado aspirante a suceder al presidente Andrés Manuel López Obrador en 2024.

Lo cierto es que el fantasma de las obras, realizadas por las empresas ICA, Carso (de Carlos Slim) y Alstom, lo han perseguido desde que inauguró hace nueve años la línea para conectar los humildes barrios del sur. Y es que la construcción costó más de lo previsto y la línea presentó varias fallas, lo que llevó a Ebrard a mudarse durante un tiempo a Francia en el Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Por su parte, el informe supuso un cierto alivio para Claudia Sheinbaum, compañera de partido pero rival política de Ebrard, ya que había sido denunciada por familiares de las víctimas por posibles fallas de mantenimiento.

El tercero en discordia, el senador Miguel Ángel Mancera, alcalde entre 2012 y 2018, defendió a su vez la revisión de la línea que se hizo bajo su mandato tras el potente terremoto de 2017.