EE. UU. tilda a Daniel Ortega de “dictador” e insta al mundo a tratarlo como tal

Agencia EFE

El cuestionado mandatario nicaragüense intenta cumplir 20 años en el Gobierno. Foto: AFP
El cuestionado mandatario nicaragüense intenta cumplir 20 años en el Gobierno. Foto: AFP

El político opositor de Ortega y aspirante a la presidencia de Nicaragua, Félix Maradiaga, fue detenido este martes bajo la acusación de “incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos”.

La subsecretaria para Latinoamérica del Departamento de Estado de Estados Unidos, Julie Chung, tildó al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, de dictador e instó al resto de países del mundo a que lo traten como tal.

“La detención arbitraria del candidato presidencial Félix Maradiaga, el tercer líder opositor detenido en 10 días, confirma sin lugar a dudas que Ortega es un dictador. La comunidad internacional no tiene más opción que tratarle como tal”, dijo Chung en Twitter.

El político opositor y aspirante a la presidencia de Nicaragua Félix Maradiaga fue detenido este martes bajo la acusación de “incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos”, según informaron las autoridades. Maradiaga fue detenido después de comparecer a declarar ante la Fiscalía, donde le confirmaron que le habían abierto una investigación.

El opositor se convirtió así en el tercer aspirante a la presidencia de Nicaragua investigado y detenido a falta de cinco meses para que se celebran las elecciones generales, en las que el sandinista Daniel Ortega busca una nueva reelección.

Los otros dos son Cristiana Chamorro, hija de la exmandataria Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997), y Arturo Cruz, quien fue embajador ante Estados Unidos del Gobierno de Ortega entre 2007 y 2009. Además, la Fiscalía ha citado al también aspirante Sebastián Chamorro, sobrino de la exmandataria.

Tras la detención de Cristiana Chomorro, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, aseguró que el Gobierno de Ortega estaba avanzando “exactamente en la dirección opuesta”.

“Cuando oigo a nuestros homólogos nicaragüenses hablar de todas las cosas positivas que el Gobierno ha hecho para el pueblo, dado todo eso, supondría que recibirían con agrado el juicio del pueblo en unas elecciones libres y justas. Aparentemente no es así”, aseguró el jefe de la diplomacia estadounidense. “Creo que es la muestra de una falta total de confianza”, añadió Blinken.