Colombia: hombres armados asesinan a una fiscal en su casa

Agencia EFE

Tibú es una de las zonas más pobres y olvidadas de Colombia. Allí, grupos armados buscan quedarse con todos los eslabones del narcotráfico. Foto: difusión
Tibú es una de las zonas más pobres y olvidadas de Colombia. Allí, grupos armados buscan quedarse con todos los eslabones del narcotráfico. Foto: difusión

Sin mediar palabra, los sicarios dispararon en repetidas ocasiones cuando Esperanza Navas salía de su casa en Tibú, donde alertaron que existe un elevado número de feminicidios.

Esperanza Navas, una fiscal especializada del municipio colombiano de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, fue asesinada este miércoles a tiros por hombres armados que se desplazaban en una motocicleta, en la que posteriormente se dieron a la fuga.

Los residentes de la zona dijeron a los medios de comunicación que los hombres se acercaron a la vivienda de la fiscal y, sin mediar palabra, le dispararon en repetidas ocasiones cuando la mujer salía de su casa.

Navas –abogada y esposa del periodista Fernando Otero Calderón– fue auxiliada por los vecinos, pero murió antes de ser trasladada al hospital local.

La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la OEA (MAPP/OEA) rechazó este miércoles en redes sociales el asesinato de Navas y expresó su “preocupación por numerosos casos de feminicidio en la zona”. “Nos solidarizamos con su familia y exhortamos una investigación exhaustiva de estos casos”, remarcó la entidad.

Senadores de Colombia también condenaron el asesinato de la fiscal. Foto: captura de pantalla de Twitter/@AABenedetti

Navas, madre de dos niñas, llevaba 13 años vinculada a la Fiscalía colombiana y ocho de ellos trabajando en Tibú, en donde llevaba procesos de diferente índole.

El Colectivo Feminista Espacio Violeta rechazó el asesinato de la fiscal y recordó que en lo que va de este año, 11 mujeres han sido asesinadas en Norte de Santander.

Tibú, junto con los municipios de Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, La Playa, San Calixto, Sardinata y Teorama hacen parte de la región del Catatumbo, una de las más pobres y olvidadas de Colombia.

En esta convulsa región tiene presencia la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN); un reducto del Ejército Popular de Liberación (EPL), considerado por el Gobierno como una banda criminal; disidentes de la extinta guerrilla de las FARC, y otros grupos armados que se enfrentan por el control territorial de la zona.

En la región, que abarca 10.089 kilómetros cuadrados, en su mayoría selváticos, los grupos armados se enfrentan por los territorios cedidos por las desmovilizadas FARC, que buscan quedarse con todos los eslabones del narcotráfico, que van desde los cultivos de coca hasta la exportación de la cocaína.